Como habréis observado los que os dejáis caer por aquí de vez en cuando, el blog ha estado muerto desde hace más de un mes. Por circunstancias personales he tenido que abandonarlo y a día de hoy no sé si lo retomaré en el futuro, ya que ahora mismo no tengo ánimo para seguir escribiendo aquí.
Me gustaría agradeceros especialmente vuestro tiempo y dedicación a todos los que habéis leído o comentado en algún momento. Supongo que sin vosotros esto tendría menos sentido aún, pero como digo, en este momento no tengo ni fuerzas ni ganas para seguir con ello. Espero que esto sea un "hasta luego" y no una despedida, pero por si acaso no lo es, muchas gracias a todos por estar ahí.
viernes, 5 de diciembre de 2008
martes, 21 de octubre de 2008
ENTIA NON - LILT
(Test Tube, 2008)
Entia Non es el pseudónimo del australiano James McDougall, cuyo trabajo se basa fundamentalmente en los conceptos de música electroacústica y acusmática. Entia Non es un proyecto relativamente reciente, cuyas primeras referencias fueron publicadas el año pasado por la excelente discográfica U-Cover. Después vino el más que notable 'Distal', primer trabajo para el impecable netlabel Test Tube, y gracias a los cuales he tenido acceso a este interesante músico. 'Lilt' es el segundo trabajo para el sello portugués y su sonido se mantiene cercano a las características de sus anterior álbumes. Partiendo de una base cuya materia prima son las grabaciones de campo, McDougall esculpe las cinco piezas que forman 'Lilt' desde una óptica ambient, utilizando en el proceso cintas y vinilos viejos, obteniendo composiciones que oscilan entre el ambient aislacionista y la fonografía más desnuda. De esta forma comienza "Oxide Pearl", combinando un paisaje ambiental -bastante minimalista por momentos- con todo tipo de grabaciones de campo de su natal Australia (incluso lo que parece una serpiente de cascabel) y ruido de objetos. El sonido es sostenido y tenue, pero posee cierta tensión y esporádicas y repentinas irrupciones de cuerda que van acumulándose, dotando al conjunto de un componente cinemático bastante interesante, y conformando una de los momentos más notables del disco. Otra de las partes más destacables es "Littoral Glades", donde confluyen ligeros drones ambient con grabaciones de oleaje, aves marítimas, ruidos cotidianos y voces apenas distinguibles. El binomio formado por la electrónica ambiental y los sonidos grabados se polariza a un lado y a otro a lo largo de la pista pero sin perder en ningún momento un equilibrio efectivo y muy placentero.
Sensación parecida es la resultante mientras suena "A Laymans Reductio", pieza final de trece minutos que se balancea entre el ambient amplio y luminoso y -sobre todo- la fonografía más austera. Arropada por el incesante ruido ambiente de la lluvia y otras grabaciones, además de notas tocadas aquí y allá y la textura granulosa como tenue trasfondo.
'Lilt' es un disco solvente que navega entre dos aguas, plácidas ambas, aunque no siempre fáciles de manejar sin que conduzcan al aburrimiento o la auto-complacencia (lamentablemente frecuente en el ambient). McDougall demuestra que maneja perfectamente las grabaciones de campo y que sabe emplearlas con talento combinándolas con otros registros electrónicos más etéreos. El resultado es más que positivo y debería satisfacer a los que disfruten del trabajo de gente como Biosphere o Chris Watson.
Sensación parecida es la resultante mientras suena "A Laymans Reductio", pieza final de trece minutos que se balancea entre el ambient amplio y luminoso y -sobre todo- la fonografía más austera. Arropada por el incesante ruido ambiente de la lluvia y otras grabaciones, además de notas tocadas aquí y allá y la textura granulosa como tenue trasfondo.
'Lilt' es un disco solvente que navega entre dos aguas, plácidas ambas, aunque no siempre fáciles de manejar sin que conduzcan al aburrimiento o la auto-complacencia (lamentablemente frecuente en el ambient). McDougall demuestra que maneja perfectamente las grabaciones de campo y que sabe emplearlas con talento combinándolas con otros registros electrónicos más etéreos. El resultado es más que positivo y debería satisfacer a los que disfruten del trabajo de gente como Biosphere o Chris Watson.
01. Oxide Pearl (8'12'')
02. Perfunctory Jousting (2'13'')
03. Littoral Glades (10'42'')
04. Back Then (4'03'')
05. A Laymans Reductio (11'59'')
02. Perfunctory Jousting (2'13'')
03. Littoral Glades (10'42'')
04. Back Then (4'03'')
05. A Laymans Reductio (11'59'')
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sábado, 18 de octubre de 2008
FLOGGING MOLLY - FLOAT
(Side One Dummy, 2008)
En marzo de este año salió a la venta 'Float', el cuarto disco de la banda de Los Angeles Flogging Molly, que a estas alturas necesita ya poca presentación. Con la estricta puntualidad de aquellos que vienen despachando un disco cada par de años, desde aquel sorprendente y lejano 'Swagger' (Side One Dummy, 2000). Por el camino, el imprescindible 'Drunken Lullabies' (2002) y 'Within A Mile From Home' (2004), además del festivo y nostálgico directo 'Alive Behind The Green Door' (grabado en el Molly Malone's de Los Angeles, bar donde comenzaron a tocar en 1997 y publicado por el sello local 26f Records ese mismo año) y el dvd documental 'Whisky On A Sunday' (2006), publicados también por Side One Dummy. Una discografía plagada de puntos fuertes muy a tener en cuenta.
Con la banda situada ya en un cómodo estatus de reconocimiento mundial nace 'Float', que viene a confirmar la progresiva evolución de la banda, tanto en el aspecto puramente musical como en el lírico, y les afianza en la posición de cabeza en el nutrido pelotón de grupos punk-rock con influencias célticas, junto a The Tossers y Dropkick Murphys (aunque el enfoque de los últimos sea distinto). En ese sentido, este nuevo disco muestra el desarrollo lógico de la banda, que por un lado presenta un sonido más trabajado, más maduro -por decirlo de alguna manera-, pero por otro mantiene las cosas donde siempre han estado: en 'Float' no hay sorpresas y su característico sonido punk-folk sigue tan presente como el primer día. Como siempre, el disco posee un equilibrado balance entre temas endiabladamente enérgicos con otros amargos y melancólicos. "The Story So Far" o el tema homónimo son brillantes canciones tradicionales cargadas de emoción y letras sentidas, mientras que la inicial "Requiem For A Dying Song", "Punch Drunk Grinning Soul" o "Lightning Storm" son auténticos himnos para corear a voces y chocar las cervezas, que combinan la inmediatez punk-rock con melodías memorables. En conjunto, no hay mucho que decir que no se haya dicho en ocasiones anteriores. 'Float' simboliza la progresión lógica de una banda que a estas alturas tiene una facilidad sorprendente para crear discos donde cada tema es una pequeña joya. Así pues, este último trabajo es tan divertido y vitaminado como los anteriores, pero mucho más pulido y desarrollado. Si bien la capacidad de sorpresa es ya limitada, la facilidad para hacer canciones que se te enganchen en la cabeza parece intacta. 'Float' es un disco sobresaliente y Flogging Molly una banda que en directo tiene que ser una verdadera fiesta. En noviembre lo podremos comprobar por estos lares.
Con la banda situada ya en un cómodo estatus de reconocimiento mundial nace 'Float', que viene a confirmar la progresiva evolución de la banda, tanto en el aspecto puramente musical como en el lírico, y les afianza en la posición de cabeza en el nutrido pelotón de grupos punk-rock con influencias célticas, junto a The Tossers y Dropkick Murphys (aunque el enfoque de los últimos sea distinto). En ese sentido, este nuevo disco muestra el desarrollo lógico de la banda, que por un lado presenta un sonido más trabajado, más maduro -por decirlo de alguna manera-, pero por otro mantiene las cosas donde siempre han estado: en 'Float' no hay sorpresas y su característico sonido punk-folk sigue tan presente como el primer día. Como siempre, el disco posee un equilibrado balance entre temas endiabladamente enérgicos con otros amargos y melancólicos. "The Story So Far" o el tema homónimo son brillantes canciones tradicionales cargadas de emoción y letras sentidas, mientras que la inicial "Requiem For A Dying Song", "Punch Drunk Grinning Soul" o "Lightning Storm" son auténticos himnos para corear a voces y chocar las cervezas, que combinan la inmediatez punk-rock con melodías memorables. En conjunto, no hay mucho que decir que no se haya dicho en ocasiones anteriores. 'Float' simboliza la progresión lógica de una banda que a estas alturas tiene una facilidad sorprendente para crear discos donde cada tema es una pequeña joya. Así pues, este último trabajo es tan divertido y vitaminado como los anteriores, pero mucho más pulido y desarrollado. Si bien la capacidad de sorpresa es ya limitada, la facilidad para hacer canciones que se te enganchen en la cabeza parece intacta. 'Float' es un disco sobresaliente y Flogging Molly una banda que en directo tiene que ser una verdadera fiesta. En noviembre lo podremos comprobar por estos lares.
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-myspace-
① , ② , ③
martes, 7 de octubre de 2008
SAVAGE LAND LABEL SAMPLER 2008
VA - Savage Land Label Sampler 2008(Savage Land, 2008)
Más recopilatorios. En la entrada anterior elogiaba las virtudes que muchas veces tiene este formato y ahora, aunque resulte reiterativo, me va a tocar hacerlo de nuevo a propósito de este sampler del sello (¿francés?) Savage Land, del que hasta hace muy poco no conocía absolutamente de nada. Las casualidades y mi afición por husmear afortunadamente han hecho cambiar eso.
Lo cierto es que no puede decirse precisamente que la gente de Savage Land se dedique a editar música fácil o accesible. Doy por supuesto que sus intereses musicales están en otro plano y éstos evidentemente están lejos de ataduras estilísticas o corsés comerciales. Huelga decir que los grupos con los que trabajan no son precisamente grandes nombres entre el público -muchos tampoco parecen ser excesivamente conocidos incluso en círculos más especializados-, pero como sucede la mayoría de las veces, las maravillas más sorprendentes suelen estar bastante ocultas a los ojos de la mayoría y sólo se descubren a través de una meticulosa exploración. En mi caso, el "culpable" de que este extraño disco haya llegado a mis manos es el colectivo experimental To Live And Shave In L.A. -que por cierto estuvieron no hace mucho por España-, cuyo disco 'Les Tricoteuses' (2007) fue publicado por Savage Land. De ahí a curiosear entre las otras ediciones del sello sólo mediaba un paso, el cual terminó por despejar mi ignorancia al respecto de tan peculiar escudería: su discografía estaba repleta de magníficas bandas bien conocidas (The Flying Luttenbachers, Sightings, Weasel Walter Quartet, To Live And Shave In L.A. ...).
Volviendo al disco, 'Savage Land Label Sampler 2008' es exactamente lo que indica el nombre: un recopilatorio con temas de las bandas que han editado algún disco con el sello a lo largo de este año. Eso incluye algún que otro nombre conocido y, lo que es mucho mejor, un puñado de alucinantes artistas que me son completamente ajenos, pero que no sólo no restan interés sino que resultan una novedad excitante por su calidad, su apabullante originalidad y, en algún caso, por su desmedida locura. Poco o nada tienen que ver musicalmente, pero si existe un nexo común entre todos ellos, ese es el desprecio más absoluto por lo convencional.
Así pues, entre los nombres más reconocibles figuran To Live And Shave In L.A., colectivo musical internacional dedicado a la experimentación sonora más allá de géneros y estilos, fundado a inicios de los noventa por Rat Bastard y Tom Smith, y que a día de hoy aglutina hasta dieciocho músicos (entre ellos Thurstoon Moore, Weasel Walter, Andrew WK o Graham Moore). Su inventario de herramientas es tan amplio como su discografía: voces en off, empleo de samples, corta-pega a mansalva, interrupciones y errores, extravagancias ruidosas y manipulación sonora de todo pelaje es sólo una parte del arsenal empleado por esta bizarrísima formación. Encontramos también a Weasel Walter, reputado compositor, improvisador, multi-instrumentista y miembro de un millón de grupos (The Flying Luttenbachers, Lake Of Dracula, XBXRX, Burmese, To Live And Shave In L.A., 7000 Dying Rats, Hatewave y muchísimos más). Están los propios Lake Of Dracula, con su enérgico y adictivo avant-punk'n'roll que sabe a poco, y del que conviene escuchar mucho más. Otro nombre relativamente conocido es el de Octis, enésimo proyecto avant-garde de Mick Barr (Crom-Tech, Orthrelm, Ocrilim, The Flying Luttenbachers), donde con guitarra y batería programada da forma a discordantes y ruidosas composiciones, complejas y repetitivas a partir de su inquietante y virtuosa forma de exprimir la guitarra. Recomendable.
Por otro lado, una de las bandas más innovadoras y originales que haya escuchado en mucho tiempo: 16-17. Procedentes de Suiza, formados a principios de los ochenta y creadores de un estilo propio que reúne a partes iguales metal, hardcore, jazz e improvisación libre en un explosivo y apabullante cóctel musical. Y también para desgracia de la música, una de las bandas más injustamente ignoradas. Y para terminar por todo lo alto, tres delirantes formaciones claramente de psiquiátrico, demenciadas del todo y por eso mismo merecedoras de atención en este blog. Tres bandas que -a su manera- llevan los límites de la música tal y como la conocemos muchos un paso más allá, a un lugar que esos muchos ni siquiera concebíamos hasta hace poco tiempo: Ettrick, desquiciado dúo de batería y saxo original de San Francisco, autodenominado como ¡free-jazz-black metal!; Nondor Nevai, un auténtico bicho raro del prog-metal-avant-garde, responsable también de otras bandas tan poco habituales como Hatewave, Vagiant, Aborted Christ Childe o VVarvolk y también (cómo no) en To Live And Shave In L.A. Un auténtico marciano y a la vez un fenomenal descubrimiento al que seguir los pasos de aquí en adelante. Y por último, el disparate hecho nombre de grupo musical: una banda llamada _ (sí, es lo que parece: un guión bajo), que se supone ha de pronunciarse "undrskor". Si el nombre es ridículo, espera a escuchar su música: vientos, violín, violonchelo, batería y voz ensamblados en una amalgama sin aparente sentido y completamente chiflada. Estos tíos evidentemente no están bien de la azotea y su música tan sólo es una muestra fiable de su perjudicado estado mental (por cierto, se me olvidaba decir que son geniales). Unos outsiders, provocadores o simples perturbados que bien ejercen de guinda perfecta a un pastel tan apetecible como difícil de digerir.
En definitiva este sampler da una imagen muy precisa de lo que podemos encontrar entre las bandas del sello. Savage Land es una discográfica pequeña y semidesconocida, pero con un tremendo potencial creativo y una formidable escudería de bandas tan extrañas y apetecibles que la hace merecedora de todo el apoyo que pueda recibir, y sin duda lo encontrará entre aquellos que disfruten descubriendo bandas tan transgresoras y personales como éstas. Con una combinación equilibrada entre artistas veteranos ya "consolidados" y nuevas formaciones, su arriesgada propuesta se encuentra a buen seguro en la punta de lanza del avant-garde, la vanguardia y la música extrema en su sentido más amplio. Para los aficionados sin prejuicios y la mente abierta, encontronazos como éste son una auténtica bendición.
Savage Land -web-
Savage Land -myspace-
download
Lo cierto es que no puede decirse precisamente que la gente de Savage Land se dedique a editar música fácil o accesible. Doy por supuesto que sus intereses musicales están en otro plano y éstos evidentemente están lejos de ataduras estilísticas o corsés comerciales. Huelga decir que los grupos con los que trabajan no son precisamente grandes nombres entre el público -muchos tampoco parecen ser excesivamente conocidos incluso en círculos más especializados-, pero como sucede la mayoría de las veces, las maravillas más sorprendentes suelen estar bastante ocultas a los ojos de la mayoría y sólo se descubren a través de una meticulosa exploración. En mi caso, el "culpable" de que este extraño disco haya llegado a mis manos es el colectivo experimental To Live And Shave In L.A. -que por cierto estuvieron no hace mucho por España-, cuyo disco 'Les Tricoteuses' (2007) fue publicado por Savage Land. De ahí a curiosear entre las otras ediciones del sello sólo mediaba un paso, el cual terminó por despejar mi ignorancia al respecto de tan peculiar escudería: su discografía estaba repleta de magníficas bandas bien conocidas (The Flying Luttenbachers, Sightings, Weasel Walter Quartet, To Live And Shave In L.A. ...).
Volviendo al disco, 'Savage Land Label Sampler 2008' es exactamente lo que indica el nombre: un recopilatorio con temas de las bandas que han editado algún disco con el sello a lo largo de este año. Eso incluye algún que otro nombre conocido y, lo que es mucho mejor, un puñado de alucinantes artistas que me son completamente ajenos, pero que no sólo no restan interés sino que resultan una novedad excitante por su calidad, su apabullante originalidad y, en algún caso, por su desmedida locura. Poco o nada tienen que ver musicalmente, pero si existe un nexo común entre todos ellos, ese es el desprecio más absoluto por lo convencional.
Así pues, entre los nombres más reconocibles figuran To Live And Shave In L.A., colectivo musical internacional dedicado a la experimentación sonora más allá de géneros y estilos, fundado a inicios de los noventa por Rat Bastard y Tom Smith, y que a día de hoy aglutina hasta dieciocho músicos (entre ellos Thurstoon Moore, Weasel Walter, Andrew WK o Graham Moore). Su inventario de herramientas es tan amplio como su discografía: voces en off, empleo de samples, corta-pega a mansalva, interrupciones y errores, extravagancias ruidosas y manipulación sonora de todo pelaje es sólo una parte del arsenal empleado por esta bizarrísima formación. Encontramos también a Weasel Walter, reputado compositor, improvisador, multi-instrumentista y miembro de un millón de grupos (The Flying Luttenbachers, Lake Of Dracula, XBXRX, Burmese, To Live And Shave In L.A., 7000 Dying Rats, Hatewave y muchísimos más). Están los propios Lake Of Dracula, con su enérgico y adictivo avant-punk'n'roll que sabe a poco, y del que conviene escuchar mucho más. Otro nombre relativamente conocido es el de Octis, enésimo proyecto avant-garde de Mick Barr (Crom-Tech, Orthrelm, Ocrilim, The Flying Luttenbachers), donde con guitarra y batería programada da forma a discordantes y ruidosas composiciones, complejas y repetitivas a partir de su inquietante y virtuosa forma de exprimir la guitarra. Recomendable.
Por otro lado, una de las bandas más innovadoras y originales que haya escuchado en mucho tiempo: 16-17. Procedentes de Suiza, formados a principios de los ochenta y creadores de un estilo propio que reúne a partes iguales metal, hardcore, jazz e improvisación libre en un explosivo y apabullante cóctel musical. Y también para desgracia de la música, una de las bandas más injustamente ignoradas. Y para terminar por todo lo alto, tres delirantes formaciones claramente de psiquiátrico, demenciadas del todo y por eso mismo merecedoras de atención en este blog. Tres bandas que -a su manera- llevan los límites de la música tal y como la conocemos muchos un paso más allá, a un lugar que esos muchos ni siquiera concebíamos hasta hace poco tiempo: Ettrick, desquiciado dúo de batería y saxo original de San Francisco, autodenominado como ¡free-jazz-black metal!; Nondor Nevai, un auténtico bicho raro del prog-metal-avant-garde, responsable también de otras bandas tan poco habituales como Hatewave, Vagiant, Aborted Christ Childe o VVarvolk y también (cómo no) en To Live And Shave In L.A. Un auténtico marciano y a la vez un fenomenal descubrimiento al que seguir los pasos de aquí en adelante. Y por último, el disparate hecho nombre de grupo musical: una banda llamada _ (sí, es lo que parece: un guión bajo), que se supone ha de pronunciarse "undrskor". Si el nombre es ridículo, espera a escuchar su música: vientos, violín, violonchelo, batería y voz ensamblados en una amalgama sin aparente sentido y completamente chiflada. Estos tíos evidentemente no están bien de la azotea y su música tan sólo es una muestra fiable de su perjudicado estado mental (por cierto, se me olvidaba decir que son geniales). Unos outsiders, provocadores o simples perturbados que bien ejercen de guinda perfecta a un pastel tan apetecible como difícil de digerir.
En definitiva este sampler da una imagen muy precisa de lo que podemos encontrar entre las bandas del sello. Savage Land es una discográfica pequeña y semidesconocida, pero con un tremendo potencial creativo y una formidable escudería de bandas tan extrañas y apetecibles que la hace merecedora de todo el apoyo que pueda recibir, y sin duda lo encontrará entre aquellos que disfruten descubriendo bandas tan transgresoras y personales como éstas. Con una combinación equilibrada entre artistas veteranos ya "consolidados" y nuevas formaciones, su arriesgada propuesta se encuentra a buen seguro en la punta de lanza del avant-garde, la vanguardia y la música extrema en su sentido más amplio. Para los aficionados sin prejuicios y la mente abierta, encontronazos como éste son una auténtica bendición.
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jueves, 2 de octubre de 2008
THIS COMP KILLS FASCISTS VOL. 1
(Relapse, 2008)
Parece que en Relapse han decidido continuar proporcionándonos las periódicas raciones de grind a las que nos tienen (bien) acostumbrados. Si hace nada publicaban el esperado cd que recopila los seis volúmenes de sus exitosas Slimewave Series, ahora llega a mis manos esta joya, también en forma de recopilatorio, si bien el lanzamiento fue hace ya tres meses. No obstante, para estos casos mejor tarde que nunca.
'This Comp. Kills Fascists Vol. 1' viene a ser la respuesta actualizada a esas fantásticas recopilaciones que tanto nombre tuvieron en los 90 (¿alguien recuerda esas míticas 'Cry Now, Cry Later', 'Tomorrow Will Be Worse', 'Reality Part' o 'Deadly Encounters'?). Para este primer volumen, al que es de suponer que seguirán otros, Scott Hull (Agoraphobic Nosebleed/Pig Destroyer) ha sido el encargado de seleccionar el impresionante plantel de bandas. Scott explica la necesidad de un disco así y justifica el por qué:
"Hay un montón de bandas ahí fuera que transmiten el mismo sentimiento que había hace tiempo, cuando Chris Dodge llevaba Slap-a-Ham y Fiesta Grande era la meca en la que se concentraba el "quién-es-quién" y a la que todo aficionado al hardcore underground desearía peregrinar cada año. Entonces todo era muy diferente a como es ahora. No había myspace. No había ebay. Solamente tenías casetes y siete pulgadas que habías descubierto en fanzines hechos a base de fotocopias. Y tenías que buscar todo ese material. Todo funcionaba a base de descubrimientos. Buscabas un split o casete poco conocido, y cuando dabas con él, un millón de pequeños flyers y promos de otros lanzamientos se caían de la caja. Si estabas en un grupo, no tenías photoshop. Kinko (ndt: una empresa de diseño e impresión) era vital para la existencia de tu banda y tenías que aprender a recortar logos, robar diseños artísticos, cortar, pegar, cortar, pegar...
"No pretendo ser ningún tipo de máxima autoridad para el power violence ni nada parecido, pero lo cierto es que verdaderamente éste poseía su propio sonido, su propia actitud, sus valores... era una escena propia en sí mismo. Y parece que actualmente hay tanto un puñado de bandas de aquellos días que están volviendo a juntarse (Despise You, Apartment 213, Crom), como otras que nunca lo dejaron (Lack Of Interest, Hellnation), además de un montón de bandas más jóvenes que conjuntamente están revigorizando aquella escena. Este recopilatorio está centrado mayormente en esa temática, pero de algún modo abarca desde el power violence al grind, el hardcore y otras variantes. Se supone que es una especie de tributo al modo en el que debería ser siempre la escena hardcore underground. Rápida, sin corsés, ferozmente independiente, sencilla y divertida".
Suscribiendo por completo esas palabras, desconozco si a día de hoy existe una actitud o unos valores determinados identificables asociados a este tipo de música, pero lo que es indudable es que hay una enorme cantidad y variedad de estupendas bandas que, si no recogen la mentalidad, desde luego sí que han elevado los niveles de calidad hasta una altura excepcional. Buena prueba de ello es la envidiable selección de grupos que se dan cita en 'This Comp. Kills Fascists Vol. 1', donde además muchos de ellos aportan temas nuevos y exclusivos para el álbum, que recoge catorce bandas y 51 temas en poco menos de una hora. Así encontramos desde los felizmente reaparecidos Agents Of Satan con su peculiar y excéntrico estilo hasta los tristemente disueltos Insect Warfare (hiperbrutales, aplastantes, no hay adjetivos que hagan justicia al sonido de esta apabullante banda). Desde el ultra-rápido grindcore apisonadora de Kill The Client o Magrudergrind al power-violence de Weekend Nachos y Chainsaw To The Face. O desde el grind-hardcore irreverente de Shitstorm a la maravilla enloquecida y alucinante que es ese grupo llamado Total Fucking Destruction (espectacular su personalísima mezcla de punk, grind, rock, jazz y locura). Además de todo eso, 'This Comp Kills Fascists Vol. 1' incluye gratas sorpresas en forma de bandas semidesconocidas pero a las que no conviene perder de vista: los grinders Maruta, Spoonful Of Vicodin o A.S.R.A. (ya separados), esa simpática banda de punk-grind espasmódico con vocalista chiflado que es Vasteoid o Man Will Destroy Himself, asombrosa formación de hardcore sucio y extrañamente pegadizo que no dejará a nadie indiferente. Por si no fuera suficiente, y después de una pila de años, los primeros temas nuevos de esa leyenda que son Brutal Truth se incluyen aquí, demostrando que el tiempo no ha desgastado en absoluto a esa endemoniada máquina de destruir oídos que siempre han sido los de Nueva York y que, si todo lo anterior aún no te ha convencido de que aquí hay algo gordo, merecen por sí solos la adquisición de este cd.
En definitiva, 'This Comp Kills Fascists Vol. 1' es un devastador compendio de las bandas más brutales dentro del grindcore, el power-violence y el hardcore extremo. Un magnífico ejemplo del espectacular estado de salud del que goza el género y a su manera un recorrido temporal desde bandas ya clásicas a brillantes y brutales promesas. Compra, graba, roba o haz lo que haga falta, pero escucha esto ya.
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Relapse
① , ② , ③
'This Comp. Kills Fascists Vol. 1' viene a ser la respuesta actualizada a esas fantásticas recopilaciones que tanto nombre tuvieron en los 90 (¿alguien recuerda esas míticas 'Cry Now, Cry Later', 'Tomorrow Will Be Worse', 'Reality Part' o 'Deadly Encounters'?). Para este primer volumen, al que es de suponer que seguirán otros, Scott Hull (Agoraphobic Nosebleed/Pig Destroyer) ha sido el encargado de seleccionar el impresionante plantel de bandas. Scott explica la necesidad de un disco así y justifica el por qué:
"Hay un montón de bandas ahí fuera que transmiten el mismo sentimiento que había hace tiempo, cuando Chris Dodge llevaba Slap-a-Ham y Fiesta Grande era la meca en la que se concentraba el "quién-es-quién" y a la que todo aficionado al hardcore underground desearía peregrinar cada año. Entonces todo era muy diferente a como es ahora. No había myspace. No había ebay. Solamente tenías casetes y siete pulgadas que habías descubierto en fanzines hechos a base de fotocopias. Y tenías que buscar todo ese material. Todo funcionaba a base de descubrimientos. Buscabas un split o casete poco conocido, y cuando dabas con él, un millón de pequeños flyers y promos de otros lanzamientos se caían de la caja. Si estabas en un grupo, no tenías photoshop. Kinko (ndt: una empresa de diseño e impresión) era vital para la existencia de tu banda y tenías que aprender a recortar logos, robar diseños artísticos, cortar, pegar, cortar, pegar...
"No pretendo ser ningún tipo de máxima autoridad para el power violence ni nada parecido, pero lo cierto es que verdaderamente éste poseía su propio sonido, su propia actitud, sus valores... era una escena propia en sí mismo. Y parece que actualmente hay tanto un puñado de bandas de aquellos días que están volviendo a juntarse (Despise You, Apartment 213, Crom), como otras que nunca lo dejaron (Lack Of Interest, Hellnation), además de un montón de bandas más jóvenes que conjuntamente están revigorizando aquella escena. Este recopilatorio está centrado mayormente en esa temática, pero de algún modo abarca desde el power violence al grind, el hardcore y otras variantes. Se supone que es una especie de tributo al modo en el que debería ser siempre la escena hardcore underground. Rápida, sin corsés, ferozmente independiente, sencilla y divertida".
Suscribiendo por completo esas palabras, desconozco si a día de hoy existe una actitud o unos valores determinados identificables asociados a este tipo de música, pero lo que es indudable es que hay una enorme cantidad y variedad de estupendas bandas que, si no recogen la mentalidad, desde luego sí que han elevado los niveles de calidad hasta una altura excepcional. Buena prueba de ello es la envidiable selección de grupos que se dan cita en 'This Comp. Kills Fascists Vol. 1', donde además muchos de ellos aportan temas nuevos y exclusivos para el álbum, que recoge catorce bandas y 51 temas en poco menos de una hora. Así encontramos desde los felizmente reaparecidos Agents Of Satan con su peculiar y excéntrico estilo hasta los tristemente disueltos Insect Warfare (hiperbrutales, aplastantes, no hay adjetivos que hagan justicia al sonido de esta apabullante banda). Desde el ultra-rápido grindcore apisonadora de Kill The Client o Magrudergrind al power-violence de Weekend Nachos y Chainsaw To The Face. O desde el grind-hardcore irreverente de Shitstorm a la maravilla enloquecida y alucinante que es ese grupo llamado Total Fucking Destruction (espectacular su personalísima mezcla de punk, grind, rock, jazz y locura). Además de todo eso, 'This Comp Kills Fascists Vol. 1' incluye gratas sorpresas en forma de bandas semidesconocidas pero a las que no conviene perder de vista: los grinders Maruta, Spoonful Of Vicodin o A.S.R.A. (ya separados), esa simpática banda de punk-grind espasmódico con vocalista chiflado que es Vasteoid o Man Will Destroy Himself, asombrosa formación de hardcore sucio y extrañamente pegadizo que no dejará a nadie indiferente. Por si no fuera suficiente, y después de una pila de años, los primeros temas nuevos de esa leyenda que son Brutal Truth se incluyen aquí, demostrando que el tiempo no ha desgastado en absoluto a esa endemoniada máquina de destruir oídos que siempre han sido los de Nueva York y que, si todo lo anterior aún no te ha convencido de que aquí hay algo gordo, merecen por sí solos la adquisición de este cd.
En definitiva, 'This Comp Kills Fascists Vol. 1' es un devastador compendio de las bandas más brutales dentro del grindcore, el power-violence y el hardcore extremo. Un magnífico ejemplo del espectacular estado de salud del que goza el género y a su manera un recorrido temporal desde bandas ya clásicas a brillantes y brutales promesas. Compra, graba, roba o haz lo que haga falta, pero escucha esto ya.
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miércoles, 17 de septiembre de 2008
NICOLAS BERNIER & SIMON TROTTIER - OBJET ABANDONNÉ EN MER; HERMELIN - HERMELIN LP
(12rec., 2007)
HERMELIN - Hermelin Lp [12rec. 049]
(12rec., 2008)
El período vacacional llega a su fin. Tras esta breve ausencia alejado por completo de todo tipo de música vuelvo a la rutina. Tampoco negaré que no está de más desconectar por un tiempo y dejar algunas cosas de lado. Pero ese paréntesis ya terminó y tras la vuelta he recuperado con normalidad el apetito musical, retomando algunos discos que había descubierto antes de marchar pero a los que no había podido hincarles el diente como es debido. En este caso se trata de un par de discos publicados por el netlabel alemán 12rec., que ya ha sido nombrado aquí en más de una ocasión, así que me limitaré a señalar ambas referencias. La primera de ellas no es una novedad puesto que es del año pasado, aunque ha sido ahora cuando la he escuchado. Se trata de 'Objet Abandonné en Mer', de los canadienses Nicolas Bernier y Simon Trottier, precioso disco elaborado usando únicamente un ordenador, guitarras eléctrica y acústica y un piano de juguete, arropados por delicadas grabaciones de objetos. El concepto del disco (signifique lo que signifique para los artistas) gira entorno a un objeto abandonado -objet abandonné-, y es desarrollado a lo largo de cuatro temas, consiguiendo un resultado notablemente brillante. Un álbum accesible, agradable y altamente recomendable:
"The 'Objet Abandonne en Mer Ep' consists of four tracks with the title track being sub-divided in parts one to three. Opener “Harmattan” starts with a loop of rhythmically ordered glitches. Two entangled layers of acoustic guitar burst in, the slide-guitar rises and invokes an intense feeling of being lost. Bow and synthesizer replace the slide until an acoustic guitar introduces a simple Folk-melody. “Objet Abandonne en Mer” is dominated by diverse field-recordings and crackling glitches. The feeling of being lost created in the first song is altered to a vague idea of rolling with the waves. The electro-acoustic cacophony of the introduction gives rise to a calm guitar melody. For the end, a thousand small Herzog-style guitars arise and consume the spectrum 'till single tones and chords begin to establish on top. The third track opens with a nice Blues-motive on electric guitar and Nicolas' trademark noises. The initial melody disappears in reverb while a diffuse second layer gains contour beneath the surface. Just before the "1.000 Hours Of Staring" similarity become too evident, a firm and catchy guitar emerges to make you hum along. Something like the album's dramaturgic peak. “Bourrasque” afterwards is the final tune. Mainly made of Simon's wonderful guitars, the songs starts with a lot of them piled up efficiently. After all, one singular Folk-melody survives just to drown in the sound of seagulls, oceanic hissing, noise and the distance echoes of Nicolas' and Simon's voices. More than just intriguing".
El otro álbum de 12rec. cambia completamente el registro. Hermelin es un grupo rock de Hanover y al parecer 'Hermelin Lp' es ya el segundo disco que sacan con este netlabel (el anterior es un split con otra banda alemana). Post-rock instrumental, desarrollos largos, melodías emotivas y atmósferas que se prolongan casi indefinidamente es lo que encontramos en este su segundo disco. Muy seguramente no será Hermelin el grupo que regenere un estilo del que no faltan practicantes, pero sus canciones están desarrolladas como para ser tenidas en cuenta y suenan bastante bien, y su trabajo de guitarras es bastante sólido. Una banda desconocida que probablemente sea de tu agrado si te gustan Explosions In The Sky y similares.
"Hermelin didn't change their style too much. The music on the actually self-titled LP is a dense mixture of Post-rock and Indie-rock, instrumental end to end, with shining melodies and a good amount of fuzz. Appropriate in production, 'Hermelin' enables you to enjoy the full range of the band's interplay, their dendritic guitar melodies over warm Post-punk bass-lines and straightforward drums. In direct comparison to the second truebred Post-rock act at 12rec. (Milhaven), Hermelin are less dreamy or ethereal. Hermelin rock harder. And their composition might need a second try to reveal all secrets. But if you check "Pliant Fur", "May 91313", the sonic re-make of "Nova Police" or the sluggish fuzz-monster "Mellow F.S.", you'll probably agree that Hermelin are worth every second of (repeated) listen".
Nicolas Bernier & Simon Trottier - Objet Abandonné en Mer (stream, download)"The 'Objet Abandonne en Mer Ep' consists of four tracks with the title track being sub-divided in parts one to three. Opener “Harmattan” starts with a loop of rhythmically ordered glitches. Two entangled layers of acoustic guitar burst in, the slide-guitar rises and invokes an intense feeling of being lost. Bow and synthesizer replace the slide until an acoustic guitar introduces a simple Folk-melody. “Objet Abandonne en Mer” is dominated by diverse field-recordings and crackling glitches. The feeling of being lost created in the first song is altered to a vague idea of rolling with the waves. The electro-acoustic cacophony of the introduction gives rise to a calm guitar melody. For the end, a thousand small Herzog-style guitars arise and consume the spectrum 'till single tones and chords begin to establish on top. The third track opens with a nice Blues-motive on electric guitar and Nicolas' trademark noises. The initial melody disappears in reverb while a diffuse second layer gains contour beneath the surface. Just before the "1.000 Hours Of Staring" similarity become too evident, a firm and catchy guitar emerges to make you hum along. Something like the album's dramaturgic peak. “Bourrasque” afterwards is the final tune. Mainly made of Simon's wonderful guitars, the songs starts with a lot of them piled up efficiently. After all, one singular Folk-melody survives just to drown in the sound of seagulls, oceanic hissing, noise and the distance echoes of Nicolas' and Simon's voices. More than just intriguing".
"Hermelin didn't change their style too much. The music on the actually self-titled LP is a dense mixture of Post-rock and Indie-rock, instrumental end to end, with shining melodies and a good amount of fuzz. Appropriate in production, 'Hermelin' enables you to enjoy the full range of the band's interplay, their dendritic guitar melodies over warm Post-punk bass-lines and straightforward drums. In direct comparison to the second truebred Post-rock act at 12rec. (Milhaven), Hermelin are less dreamy or ethereal. Hermelin rock harder. And their composition might need a second try to reveal all secrets. But if you check "Pliant Fur", "May 91313", the sonic re-make of "Nova Police" or the sluggish fuzz-monster "Mellow F.S.", you'll probably agree that Hermelin are worth every second of (repeated) listen".
Hermelin - Hermelin Lp (stream, download)
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Hermelin -myspace-
12rec.
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miércoles, 3 de septiembre de 2008
GOVERNMENT ALPHA - VENOMOUS CUMULUS CLOUD
GOVERNMENT ALPHA - Venomous Cumulus Cloud (PACrec129, TRO259)
(PACrec, Troniks, 2007)
-myspace-
Government Alpha
Troniks
Xerxes
① ②
.
(PACrec, Troniks, 2007)
De todos los discos de noise que han caído en mi reproductor en los últimos días, el de Government Alpha probablemente es uno de los que me ha proporcionado mayor satisfacción. Si bien apenas he escuchado una mínima parte de su discografía anterior, las dos o tres cosas que sí conozco me hacían pensar que este nuevo trabajo tampoco me iba a decepcionar, así que decidí comprarlo y directamente lo pedí a Troniks. 'Venomous Cumulus Cloud' es el primer álbum de Government Alpha (Yasutoshi Yoshida) para el imprescindible sello que dirige Phil Blankenship (The Cherry Point) y el enésimo en la ya inabarcable producción de este joven ruidista japonés que también dirige Xerxes, sello en el que edita casetes y cd's de grandes nombres del ruido tanto japonés como americano y europeo (S. Isabella, Richard Ramirez, Knurl, Skin Crime, Bastard Noise, Jazzkammer entre otros muchos). Dicho esto, y teniendo en cuenta la más que acreditada calidad de sus trabajos, me resulta curioso y bastante injusto que cuando en ciertos lugares se habla de noise japonés únicamente se haga utilizando el nombre de Merzbow y, si acaso, alguno de sus coetáneos. Aunque por edad no corresponda a esa primera generación más conocida de ruidistas japoneses, si atendemos exclusivamente la calidad de su obra, Government Alpha es a buen seguro uno de los actuales puntales del género.
'Venomous Cumulus Cloud' viene a confirmar una vez más esa afirmación. Seis pistas a lo largo de 42' que dejan pocas dudas y lo sitúan directamente en la primerísima división. Desde el comienzo con "Revolving Lantern", el sonido está meticulosamente ensamblado en un conjunto poderoso de oleadas de feedback y mareas de graves zumbidos que van y vienen de forma permanente y en continuo cambio. A lo largo del álbum la dinámica general se mantiene dentro de esas coordenadas: una combinación perfecta de brutalidad, evolución y riqueza sonora. "Imaginary Fears" bien podría considerarse el paradigma de noise exquisitamente elaborado y estructurado: un sonido extremadamente poderoso y apabullante, plagado de matices y capas de sonido semiocultas, y que debe ser lo más parecido a encontrarse en el interior de una brutal tormenta en formación. En "Informal Funeral", por otra parte, Yoshida parece decantarse por el uso de registros menos graves en favor de la superposición de chirridos, silbidos y otros ruidos de alta frecuencia, aunque siempre manteniendo una notable heterogeneidad y sin desdeñar la presencia del chorro continuo de distorsión. "Perfumed Womb" es una peculiar y mutante aproximación al ruido psicodélico y que recuerda por momentos a KK Null por esa utilización persistente y repetida de ruiditos marcianos. El tema final ("Spiderwort And Dragonfly") es una apoteósica culminación a tan sobresaliente y arrollador álbum. Una apabullante sinfonía de casi dieciseis minutos de ruido abrasivo combinado con partes más abiertas y sosegadas, una orgía de feedback, siseos, chirridos y corrientes de ruido devastador que sirve de perfecto broche final.
'Venomous Cumulus Cloud', una vez escuchado, se posiciona como uno de los referentes más palpables del ruido de calidad, cuidado, detallado y de meticulosa composición. Un disco modelado con precisión de principio a fin, variado, complejo, brutal, y en última instancia, terriblemente satisfactorio. Uno se da cuenta, escuchándolo, que esa ruidosa amalgama de capas de sonido que nos golpea los oídos se convierte aquí en un ejercicio de escucha tan profunda que bajo determinadas circunstancias resulta hasta relajante y reparador. 'Venomous Cumulus Cloud' es un cuerpo de sonido tan puro y compacto que en su extremismo y radicalidad se convierte en un artefacto hermoso, que debería trascender las líneas que separan géneros y estilos y ser disfrutado como lo que es, una magnífica pieza musical.
'Venomous Cumulus Cloud' viene a confirmar una vez más esa afirmación. Seis pistas a lo largo de 42' que dejan pocas dudas y lo sitúan directamente en la primerísima división. Desde el comienzo con "Revolving Lantern", el sonido está meticulosamente ensamblado en un conjunto poderoso de oleadas de feedback y mareas de graves zumbidos que van y vienen de forma permanente y en continuo cambio. A lo largo del álbum la dinámica general se mantiene dentro de esas coordenadas: una combinación perfecta de brutalidad, evolución y riqueza sonora. "Imaginary Fears" bien podría considerarse el paradigma de noise exquisitamente elaborado y estructurado: un sonido extremadamente poderoso y apabullante, plagado de matices y capas de sonido semiocultas, y que debe ser lo más parecido a encontrarse en el interior de una brutal tormenta en formación. En "Informal Funeral", por otra parte, Yoshida parece decantarse por el uso de registros menos graves en favor de la superposición de chirridos, silbidos y otros ruidos de alta frecuencia, aunque siempre manteniendo una notable heterogeneidad y sin desdeñar la presencia del chorro continuo de distorsión. "Perfumed Womb" es una peculiar y mutante aproximación al ruido psicodélico y que recuerda por momentos a KK Null por esa utilización persistente y repetida de ruiditos marcianos. El tema final ("Spiderwort And Dragonfly") es una apoteósica culminación a tan sobresaliente y arrollador álbum. Una apabullante sinfonía de casi dieciseis minutos de ruido abrasivo combinado con partes más abiertas y sosegadas, una orgía de feedback, siseos, chirridos y corrientes de ruido devastador que sirve de perfecto broche final.
'Venomous Cumulus Cloud', una vez escuchado, se posiciona como uno de los referentes más palpables del ruido de calidad, cuidado, detallado y de meticulosa composición. Un disco modelado con precisión de principio a fin, variado, complejo, brutal, y en última instancia, terriblemente satisfactorio. Uno se da cuenta, escuchándolo, que esa ruidosa amalgama de capas de sonido que nos golpea los oídos se convierte aquí en un ejercicio de escucha tan profunda que bajo determinadas circunstancias resulta hasta relajante y reparador. 'Venomous Cumulus Cloud' es un cuerpo de sonido tan puro y compacto que en su extremismo y radicalidad se convierte en un artefacto hermoso, que debería trascender las líneas que separan géneros y estilos y ser disfrutado como lo que es, una magnífica pieza musical.
-myspace-
Government Alpha
Troniks
Xerxes
① ②
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lunes, 25 de agosto de 2008
GRIDLINK - AMBER GRAY
GRIDLINK - Amber Gray (HH666-120)
(Hydra Head, 2008)
Gridlink -myspace-
HydraHead
① ② ③
.
(Hydra Head, 2008)
En 2001 desaparecía definitivamente Discordance Axis, una de las bandas más increíbles e innovadoras que haya dado el grindcore en toda su historia. Formados en Hoboken (New Jersey) en 1992, el trio formado por Jon Chang, Rob Marton y Dave Witte rápidamente revolucionó el género gracias a su estilo extremadamente agresivo y personal, poseedor de un envidiable nivel técnico. Una verdadera rareza en la por entonces rígida escena grind. El grupo publicaría un puñado de discos y numerosos splits antes de su definitiva desbandada, sin apenas haberse prodigado en directo y dejando un considerable vacío en la música extrema. Es ahora, siete años después de la disolución de Discordance Axis, cuando el vocalista Jon Chang vuelve a la actualidad musical de la mano de Hydra Head, presentando en sociedad sus dos nuevos proyectos: Hayaino Daisuke (thrash metal aberrado y pasado de vueltas) y, el que me resulta más importante, Gridlink, una especie de reencarnación actualizada y moderna de los añorados Discordance Axis. Si aquellos eran brutales, estos -también en formato trio- no le andan a la zaga. Chang, que se deja la piel y la garganta como nunca, está acompañado de Takafumi Matsubara (guitarra, también en Hayaino Daisuke) y Bryan Fajardo (batería), y entre los tres han engendrado este explosivo artefacto que a buen seguro reventará los tímpanos al más pintado y dejará a los aficionados con la baba colgando. Si los discos de Discordance Axis eran un devastador compendio de numerosos y brevísimos estallidos, "Amber Gray" continúa con esa tradición vomitando un puñado de temas -once- en menos de doce minutos. Como era de esperar, la aproximación de Gridlink al grindcore es muy cercana a la que en su día tomó Discordance Axis: temas cortísimos, rapidísimos y endiabladamente enrevesados, aunque me atrevería a afirmar que Gridlink van incluso más allá. Jon Chang chilla y se desgarra de forma salvaje y sin descanso, con ese registro ultra-agudo tan característico y que pone los pelos de punta. Si Dave Witte era una máquina precisa e hiper-revolucionada a las baquetas, Fajardo (ex-Kill The Client, ex-Noisear) no se queda atrás en su labor y cumple de forma ejemplar con esa batería desquiciadísima y repleta de cambios de ritmo que no da respiro en ningún momento. "Amber Gray" es grindcore extremadamente técnico y veloz de principio a fin, sin pausas ni medios tiempos de cara a la galería. Aquí lo único que parece importar es la brutalidad sin mesura, la esquizofrenia espasmódica sin freno. Si hasta aquí no fuera poco, qué decir del trabajo de guitarra. Difícilmente podría encontrar alguna pega. Tanto el trabajo de composición como el de ejecución son extremos y desbordantes. Estructuras estridentes, complejas y recreándose continuamente en el calambre. Un portento de técnica, precisión y brutalidad, que en algunos momentos se desboca hacia terrenos incluso progresivos, pero que no abandona ese carácter tan violento y desmedido hasta el momento en el que acaba este mini-álbum. "Amber Gray", en su extrema brutalidad y concisión, está muy cerca de ser una obra maestra de la velocidad, el ruido y la técnica, un auténtico tour de force que a lo largo de su brevísimo minutaje corta la respiración y aplasta los sentidos. Un desafío demoledor para el oyente y uno de los más impactantes discos de grindcore que he tenido el placer de escuchar en bastante tiempo, que desde ya pasa a formar parte de ese peculiar olimpo ocupado por los trabajos de Discordance Axis, Nasum, Kill The Client o Pig Destroyer.
Gridlink - Live @ Sansui, Osaka (05-05-2006)
Gridlink - Live @ Sansui, Osaka (05-05-2006)
Gridlink -myspace-
HydraHead
① ② ③
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sábado, 23 de agosto de 2008
I SHIT ON YOUR FACE & XXX MANIAK
I SHIT ON YOUR FACE & XXX MANIAK - Split 7'' (hole 02)(The Hole Productions, 2007)
A veces la portada de un disco es suficiente por sí misma como para atraer mi atención y conseguir que escuche un disco que quizás de otra manera no tendría en cuenta. En este caso, aunque ya conocía previamente a los americanos XXX Maniak, las chuscas ilustraciones pornogore de la cubierta me llamaron la atención por su grosería y cutrez (algo que desde luego es bastante frecuente entre las bandas de goregrind). En este caso los contendientes por el premio a los títulos más estúpidos y políticamente incorrectos son los controvertidos XXX Maniak y los brasileños I Shit On Your Face, a los que desconocía por completo antes de escuchar este compartido. Al parecer llevan en funcionamiento desde el año 2002 y ya han sacado unas cuantas cosas antes de esto. Aquí se despachan cinco canciones en 4'43'', dando por buena la premisa de que cuanto más breve, mejor. Como siempre, huelga decir que si no soportas este estilo, no serán estos quienes te hagan cambiar de opinión. I Shit On Your Face lo forman Doctor Pig (gritos, gruñidos, gárgaras y capo de The Hole Productions), Seb Farts (guitarra), Alex Bowels (guitarra), Dan Farts (batería) y SyPHILis (bajo), aunque la formación era ligeramente distinta cuando se grabaron estas cinco canciones. El estilo que practican es death-goregrind espeso y muy grueso, con la voz grave hiper-gutural habitual en el género (aunque la mayoría de las ocasiones los temas son cantados a dos voces: una hipergrave y la otra más aguda y chillona). Las guitarras suenan pesadas y los riffs death son limpios, aunque quedan algo enmascarados por la voz y la batería. En líneas generales los cinco temas van a todo trapo, y aunque los blastbeats son casi omnipresentes, también queda sitio para algún medio tiempo bien conseguido, lo que les aparta del goregrind grotesco y a piñón y añade una brillante variedad. Potente y con una producción decente, si eres ferviente seguidor del género (no como el que escribe) no te defraudarán en absoluto. Y atentos porque en breve sacarán sendos splits con Lymphatic Phlegm y Pulmonary Fibrosis.
En el otro lado encontramos a los locos yanquis de XXX Maniak, que en esta grabación son Michael Yale (guitarra, bajo y batería programada) y Anthony West (cuyo rol figura en los créditos como "stealing money and fucking dudes"). Su aportación es si cabe más breve que la de sus compañeros, ya que éstos meten seis temas en tan sólo 4'05'', contando además con su ya característico uso de samples. Sus seis temas, como es costumbre, son pura locura: fulgurantes e hiperviolentos, con la batería programada a velocidades inhumanas y crujientes guitarras. No sé si gritan dos tíos o es el mismo empleando más de un registro, pero la combinación entre el gruñido gutural y la voz grave cazallera da buenos resultados. Las letras, centradas en los tópicos de siempre: porno, violación, pedofilia, asesinatos y violencia extrema, y algunos de los samples totalmente insanos, como en la desquiciada 'I'm Scared Of My Uncle Barry':
- Have you tried playing with yourself?En el otro lado encontramos a los locos yanquis de XXX Maniak, que en esta grabación son Michael Yale (guitarra, bajo y batería programada) y Anthony West (cuyo rol figura en los créditos como "stealing money and fucking dudes"). Su aportación es si cabe más breve que la de sus compañeros, ya que éstos meten seis temas en tan sólo 4'05'', contando además con su ya característico uso de samples. Sus seis temas, como es costumbre, son pura locura: fulgurantes e hiperviolentos, con la batería programada a velocidades inhumanas y crujientes guitarras. No sé si gritan dos tíos o es el mismo empleando más de un registro, pero la combinación entre el gruñido gutural y la voz grave cazallera da buenos resultados. Las letras, centradas en los tópicos de siempre: porno, violación, pedofilia, asesinatos y violencia extrema, y algunos de los samples totalmente insanos, como en la desquiciada 'I'm Scared Of My Uncle Barry':
- You mean...
- With your penis?
- A little.
- How do you feel?
- I don't know what to do.
- Do you want me to show you?
Si bien la parte de XXX Maniak es -como la de I.S.O.Y.F.- violenta y brutal, el trabajo de producción no es tan potente como debiera y suena algo deslucido: la batería queda como poco más que un mero ruido cuando la velocidad se dispara, el sonido de la guitarra no alcanza la agresividad que en discos anteriores y, pese a la violencia extrema que les caracteriza, el conjunto suena algo cojo, un escalón por debajo del brutal sonido conseguido en su devastador "Harvesting The Cunt Nectar". Vistas sus posibilidades y la altura a la que dejaron el listón , se antoja algo insuficiente. Con todo, no debería decepcionar en exceso a sus incondicionales, que al parecer no son pocos.
DISCOGRAFÍA I SHIT ON YOUR FACE:
* 'I Shit On Your Face' (demo, 2003)
* 'Vulgar, Vile, Sick and Putrid comp.' (Sounds Of Splat, 2003)
* 'Vila Velha Noise Beach 4-way-split' (Laja, 2004)
* 'Uncontrolled Laxative Abuse 9-way-split' (Last House On The Right, 2005)
* 'Anal Barbeque' (Proud To Be Loud, 2005)
* 'I Shit On Your Face / Gory Gruesome' (Corrupted Harmony Musick, 2005)
* 'I Shit On Your Face / Vulnus' (Aenaon Music, 2006)
* 'I Shit On Your Face / XXX Maniak' (The Hole Productions, 2007)
* 'I Shit On Your Face / Wounded By Life' (Hatred, Sonoros Records, 2007)
* 'Goreism 5-way-split' (Cephalic, 2007)
DISCOGRAFÍA XXX MANIAK:
* 'Harvesting The Cunt Nectar' (Red Candle, 2004)
* 'XXX Maniak / Lymphatic Phlegm' (Black Hole Productions, 2005)
* 'XXX Maniak / Embalming Theatre' (Haunted Hotel, 2006)
* 'XXX Maniak / I Shit On Your Face' (The Hole Productions, 2007)
* 'XXX Maniak / Throatplunger' (Relapse, 2007)
* 'XXX Maniak / Coffins' (Creeping Vine Productions, 2008)
I Shit On Your Face -myspace-
XXX Maniak -myspace-
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martes, 19 de agosto de 2008
AJAXFREE VS. SLAYER - NECROPHILIAC
AJAXFREE vs SLAYER - Necrophiliac(autoeditado, 2005)
AjaxFree es Fabio Augusto Pires, un brasileño de Sao Paulo que se dedica a crear música noise experimental en diferentes vertientes. Y Slayer... Bueno, quien a estas alturas no haya escuchado al menos un disco suyo es que sencillamente no tiene ni idea de por dónde van los tiros. Aunque ya lo quisiéramos muchos, 'Necrophiliac' no es un álbum compartido entre ambas bandas, sino un disco firmado únicamente por AjaxFree. O quizá sería más correcto decirlo del modo contrario, puesto que lo que encontramos aquí son fragmentos de canciones originales de Slayer sampleadas, remezcladas, deconstruidas o directamente desfiguradas por la manipulación digital a la que las somete el ruidista brasileño. Por establecer una analogía cercana, 'Necrophiliac' vendría a ser algo similar a lo que ya hiciera (con éxito) Bong-Ra en clave jungle-hardcore-gabba en sus eps 'Grindkrusher' y 'Sick Sick Sick', aunque si aquel se inspiraba fundamentalmente en el sonido de las primeras bandas de Earache (que pasaba por su batidora personal), AjaxFree se centra única y exclusivamente en los temas de Araya y compañía, acercándolos a sus ruidosos dominios. 'Necrophiliac' es el punto donde confluyen violentamente las inconfundibles guitarras de Kerry King y Jeff Hanneman con los zumbidos, el ruido estático y el error digital. En ocasiones las piezas originales son claramente reconocibles y la manipulación es poco significativa: la suma de las partes -bien diferenciadas- más que el resultado de masticar, tragar y vomitar un engendro a medio camino entre el thrash metal y el noise digital. Por contra, otras canciones sí son deformadas en mayor medida y, aunque mantienen a duras penas su identidad, acaban convirtiéndose en marañas sonoras donde la guitarra y la máquina conviven de forma simultánea en un ruidoso tira y afloja. No obstante, quién me iba a decir que acabaría echando en falta esos violentos y ásperos torrentes de feedback que tan brutalmente ofrecen a diestro y siniestro gente como Skin Crime o The Rita. AjaxFree prefiere decantarse por otra alternativa y 'Necrophiliac', aunque podría ser más agresivo y compacto, es lo suficientemente resultón y divertido como para que seguidores de Slayer, del "noise-y-algo-más" o simples curiosos disfruten sin complejos de sus diecisiete minutos.
AjaxFree vs Slayer "Necrophiliac" (33 Mb)
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sábado, 16 de agosto de 2008
TUPOLEV - MEMORIES OF BJÖRN BOLSSEN
(Valeot, 2008)
En su día escribía en estas líneas acerca de 'Valeot', disco de debut de Alexandr Vatagin, un joven músico vienés que descubrí casualmente gracias al netlabel sueco Mirakelmusik. Tras buscar algo de información, resultó que además de componer para su proyecto personal también formaba parte del grupo Tupolev, que para entonces también había visto publicado su primer disco online a través del estupendo netlabel alemán 12rec. (que, por cierto, se encuentra actualmente celebrando su referencia nº 50, un fenomenal recopilatorio con temas de gran parte de sus artistas, y que puede descargarse gratuitamente y/o adquirirse en un estupendo formato digipack). Pero de aquel primer disco ya han pasado más de tres años y bastantes conciertos por centroeuropa, lo que significa que entre los Tupolev de ahora y los de aquel debut existe un gran salto cualitativo que se refleja en parte en su segundo disco, 'Memories Of Björn Bolssen'.
Por otra parte, el propio Vatagin ha puesto en marcha Valeot Records, un sello con el que dar salida tanto a sus discos y a los de Tupolev como a los de bandas amigas, y ha sido lo bastante amable y gentil como para enviarme sus dos primeras referencias (thanks, Alex!).
Tupolev está formado por Peter Holy (piano y voces), Lukas Scholler (electrónica), Paul Mohavedi (batería y guitarra) y Alexandr Vatagin (bajo y violonchello), y durante la grabación del disco han contado con la participación adicional de algún otro músico invitado (guitarras, batería, violonchello o clarinete). En lo puramente musical, este segundo disco continúa la dirección marcada por el primero, con la salvedad de que aquí es de apreciar no sólo un incremento en la capacidad interpretativa de los músicos, sino también una mayor orientación de su sonido hacia unos territorios determinados. La música de Tupolev es lenta y contemplativa, discurre con parsimonia y sin ninguna prisa, dejando largos silencios y mucho espacio. A medio camino entre el jazz, la música clásica, la improvisación y la cinemática, esas diferentes corrientes se dan la mano con frecuencia, y otras tantas avanzan por separado. Así, "Rnd2" ejemplifica la conjunción de ritmos jazz con esos retazos improvisados, donde piano, batería, violonchelo y guitarra confluyen en (a)sincronía, a veces casi sin tocarse, en una pieza pausada, casi anárquica pero hermosa. O en "Nothing's Gonna Happen", jazzy y muy desnuda, donde el cálido sonido del violonchelo abraza y arropa al solitario piano, elemento central a lo largo de casi todo el disco. Sin embargo, ambas piezas acusan quizá la misma carencia: la incapacidad para alcanzar nunca un punto culminante, el clímax de la canción. La música aparece, crece la tensión, pero nunca termina por estallar, sino que se apacigua o se va difuminando hasta desaparecer.
En otros casos, los cortes presentan un enfoque más clásico, como la extraña y por momentos vacía "A Scale Of Gaps", o el caso de "Mohavedi", una preciosa composición de cadencia muy tranquila y apacible, que invita al desahogo y la despreocupación y que parece exclusivamente orientada a que nos dejemos llevar mecidos por la música. Finalmente, destacar "Garlic" como una de las composiciones más acertadas y con un desarrollo más satisfactorio. Sin la intervención del piano, es quizás la más minimalista y emotiva de todo el disco. Con la magnífica aportación al violonchelo de Arnold Haberl, arreglos de clarinete y un sutil acompañamiento electrónico, "Garlic" es melancólica, delicada y muy hermosa. Una muestra definitiva del gran potencial que tiene esta banda. 'Memories Of Björn Bolssen' es un segundo disco notable. Donde su ep homónimo pecaba a veces de inocencia y algo de amateurismo, éste muestra a un conjunto de músicos mejor compenetrados y con una propuesta más firme. Se le puede achacar, como decía antes, cierta falta de concreción en algunos temas, que pierden efectividad debido a ese transcurrir disperso y en ocasiones poco centrado. Una mayor concisión en el hilo estructural de las canciones y quizá un piano menos "desperdigado" redundarían en beneficio de composiciones más sólidas, que soporten mejor la prueba del tiempo. Una vez solventen esos pequeños detalles, no sólo serán capaces de crear piezas melancólicas y emocionantes como éstas, sino que con toda seguridad serán también memorables.
Tupolev, Cafe Prueckel, Viena (enero 2008)
myspace
tupolev
valeot records
12rec.
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Por otra parte, el propio Vatagin ha puesto en marcha Valeot Records, un sello con el que dar salida tanto a sus discos y a los de Tupolev como a los de bandas amigas, y ha sido lo bastante amable y gentil como para enviarme sus dos primeras referencias (thanks, Alex!).
Tupolev está formado por Peter Holy (piano y voces), Lukas Scholler (electrónica), Paul Mohavedi (batería y guitarra) y Alexandr Vatagin (bajo y violonchello), y durante la grabación del disco han contado con la participación adicional de algún otro músico invitado (guitarras, batería, violonchello o clarinete). En lo puramente musical, este segundo disco continúa la dirección marcada por el primero, con la salvedad de que aquí es de apreciar no sólo un incremento en la capacidad interpretativa de los músicos, sino también una mayor orientación de su sonido hacia unos territorios determinados. La música de Tupolev es lenta y contemplativa, discurre con parsimonia y sin ninguna prisa, dejando largos silencios y mucho espacio. A medio camino entre el jazz, la música clásica, la improvisación y la cinemática, esas diferentes corrientes se dan la mano con frecuencia, y otras tantas avanzan por separado. Así, "Rnd2" ejemplifica la conjunción de ritmos jazz con esos retazos improvisados, donde piano, batería, violonchelo y guitarra confluyen en (a)sincronía, a veces casi sin tocarse, en una pieza pausada, casi anárquica pero hermosa. O en "Nothing's Gonna Happen", jazzy y muy desnuda, donde el cálido sonido del violonchelo abraza y arropa al solitario piano, elemento central a lo largo de casi todo el disco. Sin embargo, ambas piezas acusan quizá la misma carencia: la incapacidad para alcanzar nunca un punto culminante, el clímax de la canción. La música aparece, crece la tensión, pero nunca termina por estallar, sino que se apacigua o se va difuminando hasta desaparecer.
En otros casos, los cortes presentan un enfoque más clásico, como la extraña y por momentos vacía "A Scale Of Gaps", o el caso de "Mohavedi", una preciosa composición de cadencia muy tranquila y apacible, que invita al desahogo y la despreocupación y que parece exclusivamente orientada a que nos dejemos llevar mecidos por la música. Finalmente, destacar "Garlic" como una de las composiciones más acertadas y con un desarrollo más satisfactorio. Sin la intervención del piano, es quizás la más minimalista y emotiva de todo el disco. Con la magnífica aportación al violonchelo de Arnold Haberl, arreglos de clarinete y un sutil acompañamiento electrónico, "Garlic" es melancólica, delicada y muy hermosa. Una muestra definitiva del gran potencial que tiene esta banda. 'Memories Of Björn Bolssen' es un segundo disco notable. Donde su ep homónimo pecaba a veces de inocencia y algo de amateurismo, éste muestra a un conjunto de músicos mejor compenetrados y con una propuesta más firme. Se le puede achacar, como decía antes, cierta falta de concreción en algunos temas, que pierden efectividad debido a ese transcurrir disperso y en ocasiones poco centrado. Una mayor concisión en el hilo estructural de las canciones y quizá un piano menos "desperdigado" redundarían en beneficio de composiciones más sólidas, que soporten mejor la prueba del tiempo. Una vez solventen esos pequeños detalles, no sólo serán capaces de crear piezas melancólicas y emocionantes como éstas, sino que con toda seguridad serán también memorables.
Tupolev, Cafe Prueckel, Viena (enero 2008)
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lunes, 11 de agosto de 2008
BLUE SABBATH BLACK CHEER - BORRE FEN
(What We Do Is Secret, 2007)
Magnífico descubrimiento estos Blue Sabbath Black Cheer. Por supuesto, y pese a lo que tan peculiar nombre pueda sugerir, aquí no hay ni rastro de rock, heavy o similares. El contenido de este disco es mucho más oscuro y trastornado que todo eso. Blue Sabbath Black Cheer es un dúo procedente de Seattle formado por Wm. Rage (Enterruption Records) y Stan Reed (Broken Penis Orchestra, Plethora), los cuales no conozco de nada y de cuyos anteriores proyectos no tengo referencia alguna. Desde luego, BSBC parece encontrarse en un estado de efervescente creatividad a juzgar por la ingente cantidad de trabajos publicados desde comienzos de 2006. En 'Borre Fen' participan también Levi Berner y Jeff Stentorian, manipulando casetes y sumando sus voces a las de Reed y Wm.Rage, que a su vez se encargan de guitarra, cintas y demás cacharrería para generar ruido. Y se puede decir que en los escasos doce minutos que dura la cara de este vinilo -el archivo de audio en mi caso- han cumplido más que meritoriamente con ese propósito.
No obstante, 'Borre Fen' comienza con esa angustiosa calma de la que sabemos a ciencia cierta que no durará mucho. La atmósfera de una película trasladada a un disco. El ambiente distante y tenebroso y otros ruidos ligeros pero inquietantes se adentran tímidamente desde la penumbra sonora, análogamente al tratamiento habitual que el cine de terror otorga al preámbulo inicial de previsible -y horrible- desenlace. Aquí la angustia se construye a base de un oscuro y semioculto zumbido subterráneo, chirridos de origen incierto y lo que parecen voces humanas, chillidos y ruido de maquinaria u objetos. A medida que la amalgama sonora va aglutinando diferentes orígenes, la intensidad crece lenta pero inexorablemente; queda ya poco para la macabra explosión: la repentina pero esperada erupción de un monstruoso zumbido amorfo aplasta todo lo anterior para imponer la masa de horroroso feedback que va engulléndolo todo de forma devastadora. Sólo cuando pensamos que la brutalidad ha alcanzado su clímax aparecen unas horribles voces, gritos desgarrados hasta lo inhumano, escalofriantes e ininteligibles, que se mezclan con la maligna y demencial bola de ruido en una orgía de brutalidad y desesperación. Un terrorífico y truculento descenso al infierno auditivo que a duras penas se expresa con palabras. No exagero: basta oír esos apocalípticos últimos minutos de horror para experimentar la desgarradora y asfixiante sensación de tormento y desasosiego que transmite 'Borre Fen'. Una verdadera demostración de brutalidad y expresionismo que sitúa desde ya a Blue Sabbath Black Cheer como una de las bandas noise actuales más interesantes.
No obstante, 'Borre Fen' comienza con esa angustiosa calma de la que sabemos a ciencia cierta que no durará mucho. La atmósfera de una película trasladada a un disco. El ambiente distante y tenebroso y otros ruidos ligeros pero inquietantes se adentran tímidamente desde la penumbra sonora, análogamente al tratamiento habitual que el cine de terror otorga al preámbulo inicial de previsible -y horrible- desenlace. Aquí la angustia se construye a base de un oscuro y semioculto zumbido subterráneo, chirridos de origen incierto y lo que parecen voces humanas, chillidos y ruido de maquinaria u objetos. A medida que la amalgama sonora va aglutinando diferentes orígenes, la intensidad crece lenta pero inexorablemente; queda ya poco para la macabra explosión: la repentina pero esperada erupción de un monstruoso zumbido amorfo aplasta todo lo anterior para imponer la masa de horroroso feedback que va engulléndolo todo de forma devastadora. Sólo cuando pensamos que la brutalidad ha alcanzado su clímax aparecen unas horribles voces, gritos desgarrados hasta lo inhumano, escalofriantes e ininteligibles, que se mezclan con la maligna y demencial bola de ruido en una orgía de brutalidad y desesperación. Un terrorífico y truculento descenso al infierno auditivo que a duras penas se expresa con palabras. No exagero: basta oír esos apocalípticos últimos minutos de horror para experimentar la desgarradora y asfixiante sensación de tormento y desasosiego que transmite 'Borre Fen'. Una verdadera demostración de brutalidad y expresionismo que sitúa desde ya a Blue Sabbath Black Cheer como una de las bandas noise actuales más interesantes.
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domingo, 10 de agosto de 2008
CROWD DETERRENT & CREEPOUT - SOSF WORLDWIDE VOL.1
CROWD DETERRENT vs CREEPOUT - SOSF Worlwide Vol.1 (HA 002)(Hard Ass, 2007)
Crowd Deterrent son una banda original de Youngstown (Ohio) y Creepout proceden de Tokyo. Ambos grupos me son completamente ajenos y la única referencia que tengo de ellos es que los dos han participado en el disco tributo a Integrity que Escapist Records publicó a principios de 2007. Con esas referencias uno ya se puede hacer una ligera idea de por dónde van a ir los tiros. Para situar a Crowd Deterrent, quizás ayude conocer el hecho de que su deprimida ciudad natal registre una elevada tasa de crimen y una pobre economía, así como una escasa tradición musical y una endogámica y a menudo violenta escena local (más detalles en Youngstown Hardcore). Factores que justificarían esa autenticidad y mala leche. Al parecer Crowd Deterrent son la banda más emblemática de su ciudad (llevan en activo desde 1997) y a tenor de lo mostrado en estos siete temas en su día los conciertos allí debieron ser demenciales. Hardcore simple y directo con mucha mala baba, violento y extremadamente agresivo. Situados en algún lugar entre Slapshot, One Life Crew y Madball, su sonido es callejero, rabioso y sus letras tratan los tópicos habituales de las calles de la ciudad. Hardcore sucio y al grano, con partes más lentas y pesadas ("Live For Revenge" suena a una mezcla perfecta de Terror y los primeros Hatebreed) y otras para corear, que suenan a casi himnos ("Local Bastards"). Trece minutos que saben a gloria y que dejan con ganas de mucho más.
Creepout vienen de Japón pero perfectamente podrían ser de Cleveland. Hardcore furioso, pesado y algo más metálico que el de sus compañeros. Su sonido podría ser un cruce entre el de bandas míticas de Cleveland como Integrity y Ringworm con el de Blood For Blood ("Can't Tell No One" es calcado a estos últimos). Medios tiempos pesados, doble bombo, guitarras metalizadas, coros y voces cazalleras y, por si fuera poco, Dwid se encarga del diseño artístico. Con todo, su parte del disco está perfectamente ejecutada y es igual de disfrutable que la de Crowd Deterrement.
En resumen, dos nuevas bandas (para mí, al menos) de hardcore en mayúsculas y filosofía d.i.y. a las que seguir de cerca a partir de ahora. Por lo pronto, para este verano Hard-Ass (sello de gente de Crowd Deterrement) tiene en preparación un cd discografía de Creepout, otro con temas inéditos, rarezas y demos de Crowd Deterrement y un split entre estos últimos y la banda japonesa Numb, y alguna otra cosa. Parece que, después de todo, habrá que prestar más atención a lo que salga de las sucias calles de Youngstown.
Creepout vienen de Japón pero perfectamente podrían ser de Cleveland. Hardcore furioso, pesado y algo más metálico que el de sus compañeros. Su sonido podría ser un cruce entre el de bandas míticas de Cleveland como Integrity y Ringworm con el de Blood For Blood ("Can't Tell No One" es calcado a estos últimos). Medios tiempos pesados, doble bombo, guitarras metalizadas, coros y voces cazalleras y, por si fuera poco, Dwid se encarga del diseño artístico. Con todo, su parte del disco está perfectamente ejecutada y es igual de disfrutable que la de Crowd Deterrement.
En resumen, dos nuevas bandas (para mí, al menos) de hardcore en mayúsculas y filosofía d.i.y. a las que seguir de cerca a partir de ahora. Por lo pronto, para este verano Hard-Ass (sello de gente de Crowd Deterrement) tiene en preparación un cd discografía de Creepout, otro con temas inéditos, rarezas y demos de Crowd Deterrement y un split entre estos últimos y la banda japonesa Numb, y alguna otra cosa. Parece que, después de todo, habrá que prestar más atención a lo que salga de las sucias calles de Youngstown.
Crowd Deterrement -myspace-
Creepout -myspace-
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martes, 5 de agosto de 2008
FINAL FIGHT - UNDER ATTACK
(Straight On, 2005)
Me enteré de la existencia de este grupo leyendo un blog en el que se escribía acerca de bandas olvidadas o injustamente ignoradas. En ese blog alguien describía 'Under Attack' como uno de los mejores discos de hardcore-punk de los últimos años pero también uno de los menos reconocidos. No podía llevar más razón.
Final Fight son cinco amigos de Los Angeles que un buen día decidieron formar una banda como mero entretenimiento, con el único objetivo de pasarlo bien y tocar por ahí. Después de una pequeña demo (Step Off Records, 2003), tan escasas pretensiones dieron lugar a uno de los mejores y más disfrutables discos de hardcore que he escuchado en bastante tiempo. 'Under Attack' es un furioso latigazo de old school hardcore de los 90, rápido, potente, melódico y desgarrado, donde no caben la repetición de esquemas ni la linealidad. Con un promedio de tan solo un minuto y quince segundos, sus doce canciones registran gran variedad y personalidad para tratarse de un género tan manoseado como éste. Podría decirse que Final Fight se encuentran a medio camino de bandas clásicas como In My Eyes o Floorpunch por un lado, y de otras más modernas como Comeback Kid, Betrayed o Have Heart por el otro. Si a eso le añadimos grandes dosis de imaginación y unas letras tan brillantes como pesimistas (no hay más que leer "It's In The Blood" o "When Words Go Unchallenged"), el resultado es un álbum agresivo, enormemente disfrutable y apasionado, firmado por una banda joven y honesta que pasa completamente del hardcore y sus clichés para centrarse en la música y gritar contra el adocenamiento y el pensamiento uniforme. Como dije al principio, sumamente recomendable.
Final Fight son cinco amigos de Los Angeles que un buen día decidieron formar una banda como mero entretenimiento, con el único objetivo de pasarlo bien y tocar por ahí. Después de una pequeña demo (Step Off Records, 2003), tan escasas pretensiones dieron lugar a uno de los mejores y más disfrutables discos de hardcore que he escuchado en bastante tiempo. 'Under Attack' es un furioso latigazo de old school hardcore de los 90, rápido, potente, melódico y desgarrado, donde no caben la repetición de esquemas ni la linealidad. Con un promedio de tan solo un minuto y quince segundos, sus doce canciones registran gran variedad y personalidad para tratarse de un género tan manoseado como éste. Podría decirse que Final Fight se encuentran a medio camino de bandas clásicas como In My Eyes o Floorpunch por un lado, y de otras más modernas como Comeback Kid, Betrayed o Have Heart por el otro. Si a eso le añadimos grandes dosis de imaginación y unas letras tan brillantes como pesimistas (no hay más que leer "It's In The Blood" o "When Words Go Unchallenged"), el resultado es un álbum agresivo, enormemente disfrutable y apasionado, firmado por una banda joven y honesta que pasa completamente del hardcore y sus clichés para centrarse en la música y gritar contra el adocenamiento y el pensamiento uniforme. Como dije al principio, sumamente recomendable.
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jueves, 31 de julio de 2008
BUTCHER ABC - BUTCHERED FEAST OF BEING
BUTCHER ABC - Butchered Feast Of Being(Obliteration, 2006)
Un par de entradas atrás escribía sobre el espectacular último disco de ese gran descubrimiento nipón llamado Birushanah. Hoy le toca el turno a sus compatriotas Butcher ABC, goregrinders chiflados procedentes de Tokyo y con gente de C.S.S.O. en su formación. No es que sean unos desconocidos por estos lares -había visto hace tiempo su actuación en el Obscene Extreme Fest- pero son ya algunos años los que llevo viendo circular este nombre y hasta ahora no había escuchado nada suyo. Se supone que 'Butchered Feast Of Being' es su segundo ep si no contamos con un buen puñado de demos y los obligatorios discos compartidos (con Paracoccidiomicosisproctitissarcomucosis (!) , Death Smell y el más reciente con los alemanes Dead) y, como su predecesor, está editado por su propio sello, Obliteration Records. A pesar de estas referencias, afortunadamente Butcher ABC no son lo que se dice una banda de goregrind estándar. Y es que aunque tienen ese grotesco tufo a vísceras, vómito y porquería, no dan de lado a esa querencia por el death metal de viejo cuño, característica que me ha hecho rescatarles de la quema. Así pues, death-goregrind espeso y grotesco, con gruesas guitarras que suenan como motosierras, incansable batería de lata y un vocalista con una voz que de gutural es sobrehumana (gruñidos, gárgaras, etc. incluidos). En cuanto a las letras -ininteligibles como es obvio- la temática habitual: muerte, masacre, mutilaciones, vísceras y descomposición.
'Butchered Feast Of Being' es un disco oído mil veces con anterioridad, pero lo suficientemente machacón y aberrado como para escucharlo una vez más. Para redondear la jugada, se marcan una versión gordísima de la banda death Divine Eve e incluyen cuatro temas más como bonus. Temas que en realidad son las versiones sin masterizar de las anteriores y que curiosamente suenan más sucias y potentes si cabe. Otro brillante Ep que añadir al depósito de sanguinolentos despojos que es su discografía.
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'Butchered Feast Of Being' es un disco oído mil veces con anterioridad, pero lo suficientemente machacón y aberrado como para escucharlo una vez más. Para redondear la jugada, se marcan una versión gordísima de la banda death Divine Eve e incluyen cuatro temas más como bonus. Temas que en realidad son las versiones sin masterizar de las anteriores y que curiosamente suenan más sucias y potentes si cabe. Otro brillante Ep que añadir al depósito de sanguinolentos despojos que es su discografía.
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sábado, 26 de julio de 2008
OAKEATER - INTRUSION
(Nihilist, 2006)
Toda la información que he podido obtener sobre Oakeater es que son un trio de Chicago, formado por gente de otras bandas de la misma ciudad (Panicsville, Coughs y Bret Gand Is Dead). El hecho de que "Intrusion" esté editado por el sello Nihilist es la única razón que me empujó a buscar y escuchar esta cinta (que aún puede encontrarse en ebay). Y bueno, puede decirse que el sonido de Oakeater no es el que encontramos habitualmente en las referencias del sello de Andy Ortmann. Apartado del ruidismo bizarro y del corta-pega esquizofrénico de algunos de sus compañeros de sello, "Intrusion" es una inquietante combinación de black ambient deformado, drones fantasmagóricos y ciertas reminiscencias industrialoides. No es que sea algo especialmente original, aunque sí puede decirse que el disco transmite una sensación de oscuridad y desasosiego bastante intensa a base de recrear un ambiente depresivo y tétrico que logra removerte el cuerpo.
El disco está dividido en dos composiciones de 18 minutos cada una. 'First Intrusion' comienza de forma lenta y bastante silenciosa y se desarrolla con extrema lentitud. Golpes indeterminados resonando de fondo y otros ruidos extraños (¿hélices?) se solapan con zumbidos subterráneos, lejanos e intermitentes. Aunque hacia el final tienen lugar varias explosiones repentinas de ruido y alaridos ultradistorsionados, la tónica general es austera y minimalista, aunque con un sonido netamente tenebroso. 'Second Intrusion' mantiene esas coordenadas, aunque el ambiente se torna aún más desapacible y deshumanizado. Haciendo uso de campanas y el sonido reverberante de éstas, se genera un manto sonoro continuo, que a veces sisea y otras simple y llanamente estremece. "Intrusion" es un álbum inquietante y efectivo, aunque algo repetitivo por momentos. Su sonido puede llegar a exasperar a causa de su inmovilismo y su escasa capacidad de sorpresa. Por lo demás, es un sólido primer trabajo y deja entrever buenas maneras de cara a posteriores entregas. Su primer disco largo ya ha sido publicado por Nihilist y pronto deberían ver la luz un split con Yellow Swans y alguna otra cosilla más.
El disco está dividido en dos composiciones de 18 minutos cada una. 'First Intrusion' comienza de forma lenta y bastante silenciosa y se desarrolla con extrema lentitud. Golpes indeterminados resonando de fondo y otros ruidos extraños (¿hélices?) se solapan con zumbidos subterráneos, lejanos e intermitentes. Aunque hacia el final tienen lugar varias explosiones repentinas de ruido y alaridos ultradistorsionados, la tónica general es austera y minimalista, aunque con un sonido netamente tenebroso. 'Second Intrusion' mantiene esas coordenadas, aunque el ambiente se torna aún más desapacible y deshumanizado. Haciendo uso de campanas y el sonido reverberante de éstas, se genera un manto sonoro continuo, que a veces sisea y otras simple y llanamente estremece. "Intrusion" es un álbum inquietante y efectivo, aunque algo repetitivo por momentos. Su sonido puede llegar a exasperar a causa de su inmovilismo y su escasa capacidad de sorpresa. Por lo demás, es un sólido primer trabajo y deja entrever buenas maneras de cara a posteriores entregas. Su primer disco largo ya ha sido publicado por Nihilist y pronto deberían ver la luz un split con Yellow Swans y alguna otra cosilla más.
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miércoles, 16 de julio de 2008
SUB POP 20º ANIVERSARIO
El mítico sello de Seattle cumplió 20 años -se dice pronto- hace unos días. A las recientes reediciones que han publicado últimamente con motivo de tan señalada fecha (ver Superfuzz Bigmuff: Deluxe Edition de Mudhoney) se añadió el pasado fin de semana una celebración por todo lo alto a la que tan sólo un puñado de afortunados tuvieron la suerte de poder asistir. En tal evento fue posible presenciar en un sólo fin de semana las actuaciones de algunos de los grupos más emblemáticos de la escudería Sub Pop y de otros muchos que representan orgullosamente la actualidad de uno de los sellos más legendarios del rock independiente. Sello al que se le atribuye la autoría y paternidad de ese invento archiconocido pero que jamás existió llamado "grunge".
Sea como fuere, a lo largo de los días 12 y 13 de julio tuvo lugar en Redmond, Washington el Sub Pop 20 Festival, en el que se sucedieron las actuaciones de Mudhoney, Seaweed, Eric's Trip, Comets On Fire, Low, Green River, Wolf Parade, Red Red Meat, Kinski, Grand Archives, Iron & Wine y muchas más (ver fotos aquí). Un cartel fantástico para festejar con euforia ese vigésimo cumpleaños. Desde aquí, tan lejos de todo eso, manifestar cierta envidia sana y desearle otros veinte fructíferos años (¿quizás demasiados?) a un sello de cuya discografía tan sólo conozco una pequeña parte -imprescindible- , pero que ha desempeñado un papel fundamental a la hora de situar el rock independiente americano en el saludable status que ahora posee. Así pues, larga vida a Sub Pop.
PD: A propósito de este remarcable acontecimiento, en Pitchfork han elaborado una pequeña lista con veinte discos publicados por Sub Pop, tanto antiguos como recientes, que de algún modo u otro han desempeñado un papel importante no sólo dentro de la discografía del sello, sino también dentro de su género y, por extensión, en el rock de su tiempo.
Sea como fuere, a lo largo de los días 12 y 13 de julio tuvo lugar en Redmond, Washington el Sub Pop 20 Festival, en el que se sucedieron las actuaciones de Mudhoney, Seaweed, Eric's Trip, Comets On Fire, Low, Green River, Wolf Parade, Red Red Meat, Kinski, Grand Archives, Iron & Wine y muchas más (ver fotos aquí). Un cartel fantástico para festejar con euforia ese vigésimo cumpleaños. Desde aquí, tan lejos de todo eso, manifestar cierta envidia sana y desearle otros veinte fructíferos años (¿quizás demasiados?) a un sello de cuya discografía tan sólo conozco una pequeña parte -imprescindible- , pero que ha desempeñado un papel fundamental a la hora de situar el rock independiente americano en el saludable status que ahora posee. Así pues, larga vida a Sub Pop.
PD: A propósito de este remarcable acontecimiento, en Pitchfork han elaborado una pequeña lista con veinte discos publicados por Sub Pop, tanto antiguos como recientes, que de algún modo u otro han desempeñado un papel importante no sólo dentro de la discografía del sello, sino también dentro de su género y, por extensión, en el rock de su tiempo.
Estos son algunos de los álbumes escogidos en esa lista:
Afghan Whigs - Congregation (1991)
Beat Happening - You Turn Me On (1992)
Codeine - Frigid Stars (1990)
Earth - Earth 2 (1993)
Fastbacks -Zücker (1993) ( pw: borninthebasement.net )
Green River - Rehab Doll / Dry As A Bone Ep (1990)
Nirvana - Bleach (1989)
Red Red Meat - Bunny Gets Paid (1995) (pw: engrudo)
Sebadoh - Bakesale (1994)
Six Finger Satellite - The Pigeon Is The Most Popular Bird (1993)
Sunny Day Real State - Diary (1994)
The Vaselines - The Way Of The Vaselines (1992)
Velocity Girl - ¡Simpatico! (1994)
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domingo, 13 de julio de 2008
BIRUSHANAH - AKAI YAMI
BIRUSHANAH - Akai Yami (lp-119)(Level Plane, 2008)
Como era de esperar, tenían que ser los malditos japoneses quienes vinieran a arrearle una certera patada a la escena doom internacional. Una escena, dicho sea de paso, que ya comenzaba a mostrar los primeros síntomas de adocenamiento y autocomplacencia, y que en los últimos años se ha desvelado como una estupenda lanzadera de la que han salido numerosas y originales propuestas en lo que a música extrema se refiere. Birushanah se confirman ahora como la enésima banda japonesa que llega para revolucionar el panorama musical del momento.
El grupo se forma en 2002 y ese mismo año ve la luz su primer disco ("Touta"), publicado por S.M.D. Records, y que aún no he tenido la ocasión de escuchar, aunque lo haré pronto. Posteriormente, se producirían cambios en la formación, entrando el bajista de Corrupted y abandonando los dos miembros de la banda australiana Dad They Broke Me, que habían tomado parte en la grabación del primer álbum. Es en abril de este mismo año cuando sale a la calle su primer disco largo, "Akai Yami".
Entonces, ¿qué tiene de novedoso este álbum que justifique el primer párrafo de esta reseña?
El hecho de que fusionen con éxito el sludge y el doom con la música tradicional japonesa tiene que ver con eso, ya que les convierte en una banda bizarra y poco convencional dentro de la escena metálica. Esa combinación, que escrita sobre el papel resulta atractiva, se convierte en aplastante y excitante cuando se reproduce en disco compacto. "Akai Yami" son sólo tres canciones, pero como mandan los cánones del doom, dos de ellas duran 18 y 20 minutos. La pista restante, 'Jyodo', es una pequeña introducción de poco más de 2 minutos de música folclórica ambiental nipona. El segundo tema, homónimo, se abre también de la misma manera, usando elementos tradicionales (percusión, cuerda, voces) de forma pausada y sostenida. Sin embargo, transcurridos cinco minutos, se produce la erupción espontánea de la demoledora percusión, que pronto se adueña del espacio a base de machacar una y otra vez esos permanentes ritmos perturbados. Baste para ilustrar este sonido pesado y machacón el hecho de que en "Akai Yami" suena guitarra, no un bajo sino dos y tres (!) baterías tocando a la vez, además de los desgarrados alaridos vocales. Teniendo esto en mente, uno puede llegar a formarse en la cabeza una ligera idea de la magnitud de tan apabullante despliegue. Por supuesto, dentro de esta pesada masa de sludge/doom es la percusión la que se apodera del rol protagonista, relegando a los demás instrumentos el papel de engrosar más aún el sonido. "Kairai" no difiere demasiado y sigue esa línea de doom desquiciado y tribal, desesperadamente pesado y bizarro. Los cambios de ritmo se suceden de forma continua igual que lo hacían en en la pista anterior, y tanto batería como percusionistas alteran constantemente la estructura, la velocidad y la frecuencia, mientras la voz escupe agónicos alaridos en japonés. Los momentos más densos y pesados se suceden exitosamente con otros de atmósfera más distendida dominados por instrumentos acústicos o incluso por el llanto de un bebé.
En conjunto, "Akai Yami" es extraordinario por varias razones. Por un lado, es enormemente heterogéneo y fluye con asombrosa facilidad. Sus dos pistas son largas pero muy dinámicas y cambiantes, repletas de giros y cambios bruscos de velocidad e intensidad, llevándoles de pasajes repetitivos o pausados a otros caóticos y desquiciados. Virtud que les separa de multitud de bandas doom, frecuentemente espartanas y muy proclives al adormecimiento. Por otra parte, su baza más importante, la fusión coherente y acertada del metal más pesado y denso con rasgos característicos del folclore y la música tradicional japonesa, que añade de forma natural la inclusión de extraños instrumentos autóctonos. En suma, una serie de cualidades que dan como resultado una muy recomendable propuesta musical: pesada y brutal, camaleónica y caótica, y ciertamente novedosa.
Por ahí ya andan calificando a "Akai Yami" como uno de los mejores discos de metal del 2008 y desde luego no andan desencaminados. Por crudeza, salvajismo y originalidad sería justo vencedor de esa imaginaria competición.
El grupo se forma en 2002 y ese mismo año ve la luz su primer disco ("Touta"), publicado por S.M.D. Records, y que aún no he tenido la ocasión de escuchar, aunque lo haré pronto. Posteriormente, se producirían cambios en la formación, entrando el bajista de Corrupted y abandonando los dos miembros de la banda australiana Dad They Broke Me, que habían tomado parte en la grabación del primer álbum. Es en abril de este mismo año cuando sale a la calle su primer disco largo, "Akai Yami".
Entonces, ¿qué tiene de novedoso este álbum que justifique el primer párrafo de esta reseña?
El hecho de que fusionen con éxito el sludge y el doom con la música tradicional japonesa tiene que ver con eso, ya que les convierte en una banda bizarra y poco convencional dentro de la escena metálica. Esa combinación, que escrita sobre el papel resulta atractiva, se convierte en aplastante y excitante cuando se reproduce en disco compacto. "Akai Yami" son sólo tres canciones, pero como mandan los cánones del doom, dos de ellas duran 18 y 20 minutos. La pista restante, 'Jyodo', es una pequeña introducción de poco más de 2 minutos de música folclórica ambiental nipona. El segundo tema, homónimo, se abre también de la misma manera, usando elementos tradicionales (percusión, cuerda, voces) de forma pausada y sostenida. Sin embargo, transcurridos cinco minutos, se produce la erupción espontánea de la demoledora percusión, que pronto se adueña del espacio a base de machacar una y otra vez esos permanentes ritmos perturbados. Baste para ilustrar este sonido pesado y machacón el hecho de que en "Akai Yami" suena guitarra, no un bajo sino dos y tres (!) baterías tocando a la vez, además de los desgarrados alaridos vocales. Teniendo esto en mente, uno puede llegar a formarse en la cabeza una ligera idea de la magnitud de tan apabullante despliegue. Por supuesto, dentro de esta pesada masa de sludge/doom es la percusión la que se apodera del rol protagonista, relegando a los demás instrumentos el papel de engrosar más aún el sonido. "Kairai" no difiere demasiado y sigue esa línea de doom desquiciado y tribal, desesperadamente pesado y bizarro. Los cambios de ritmo se suceden de forma continua igual que lo hacían en en la pista anterior, y tanto batería como percusionistas alteran constantemente la estructura, la velocidad y la frecuencia, mientras la voz escupe agónicos alaridos en japonés. Los momentos más densos y pesados se suceden exitosamente con otros de atmósfera más distendida dominados por instrumentos acústicos o incluso por el llanto de un bebé.
En conjunto, "Akai Yami" es extraordinario por varias razones. Por un lado, es enormemente heterogéneo y fluye con asombrosa facilidad. Sus dos pistas son largas pero muy dinámicas y cambiantes, repletas de giros y cambios bruscos de velocidad e intensidad, llevándoles de pasajes repetitivos o pausados a otros caóticos y desquiciados. Virtud que les separa de multitud de bandas doom, frecuentemente espartanas y muy proclives al adormecimiento. Por otra parte, su baza más importante, la fusión coherente y acertada del metal más pesado y denso con rasgos característicos del folclore y la música tradicional japonesa, que añade de forma natural la inclusión de extraños instrumentos autóctonos. En suma, una serie de cualidades que dan como resultado una muy recomendable propuesta musical: pesada y brutal, camaleónica y caótica, y ciertamente novedosa.
Por ahí ya andan calificando a "Akai Yami" como uno de los mejores discos de metal del 2008 y desde luego no andan desencaminados. Por crudeza, salvajismo y originalidad sería justo vencedor de esa imaginaria competición.
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sábado, 5 de julio de 2008
MOUTHUS - THE LONG SALT
(Important, 2006)
Que en Nueva York haya una inmensa y subterránea escena musical, un bullicioso hervidero de arriesgadas propuestas que se renueva de tanto en tanto, es el motivo -y la consecuencia lógica- de que aparezcan discos como éste: bizarros, difíciles y a la postre excitantes. El resultado de concentrar en el mismo punto geográfico un puñado de bandas que no tienen remilgos a la hora de llevar la música un paso más allá de donde se encuentra hasta el momento. Formaciones tales como Excepter, Sightings, Black Dice o Gang Gang Dance.
Mouthus, por su parte, son un dúo procedente de Brooklyn y lo forman Nate Nelson (batería) y Brian Sullivan (guitarra). Al parecer, han venido editando multitud de trabajos desde 2002 en diferentes formatos, y han colaborado con gente como Double Leopards, Axolotl, Sunroof!, Cousins Of Reggae o Yellow Swans. Según su propia página web, a día de hoy son ya diez trabajos completos los que figuran en el haber de estos dos alborotadores, eso sin contar los mencionados splits y algún que otro cd-r.
Si no calculo mal, "The Long Salt" es su sexto trabajo, aunque no representa grandes variaciones respecto al resto de su discografía anterior. Lo que encontramos en él no es más que la visión extremadamente personal que Mouthus tienen del rock y que les ha ayudado a forjarse un sonido característico. O lo que es lo mismo, una vuelta de tuerca más a ese avant-noise-rock crudo y peculiar. Siguiendo la estela marcada por Wolf Eyes o Hair Police, Mouthus desfiguran las convenciones del rock, lo deconstruyen y escupen una amalgama incómoda, ruidosa y personal. "Trains Again" es la breve introducción que marca el inicio y también la dinámica del disco, utilizando baterías repetitivas, guitarras difícilmente reconocibles y ruido sacado del chatarrero, empaquetado de manera anárquica y libre. "The Burns Of Them" es una larga sucesión de tableteos, percusión débil, ruidos y voces distorsionadas. Ritmo recurrente que evoluciona en una especie de noise-rock psicodélico y fantasmagórico, a medida que la batería metronómica se hace más y más patente y los alaridos irreconocibles toman mayor protagonismo. Sucede igual en "What Knife Say", donde las voces ininteligibles y desquiciadas se vierten continuamente sobre una atmósfera post-industrial asfixiante: el sonido oscuro de golpes y chirridos, el ruido continuo que parece sacado de un motor viejo y el patrón repetitivo y obsesivo de la batería configuran una pieza oscura y monstruosa.
Sin embargo, en "Ghetto Stairs" -y pese a no alejarse de las coordenadas ruidosas y percusivas- Mouthus se aproximan a su versión más "accesible", recreando lo más parecido a una melodía descacharrada que estos dos son capaces de hacer, y que por supuesto queda casi sepultada por el disonante estruendo de batería, guitarra, ruido y voces.
Finalmente, "WL" cierra "The Long Salt" como una demenciada catarsis del ruido, donde la batería entrecortada y repetitiva va martilleando más y más nuestros oídos, un zumbido se arrastra torpe y asincrónicamente y las de por sí deformadas voces se vuelven (más) desquiciadas e irreconocibles. Un frenesí enloquecido y apoteósico que resume a la perfección el embrutecido tono del álbum. Un álbum sin duda difícil y a veces hasta asfixiante, en parte por los patrones repetitivos y en parte por esa sucia fusión de guitarra, batería y ruido destartalado. Por supuesto, destacar especialmente el peculiar uso que hacen de esas voces aberradas hasta el absurdo, que no hacen más que acrecentar el ambiente lúgubre, decadente y trastornado que de por sí tienen sus canciones.
Seguramente habrá quien vea aquí una tomadura de pelo o no vea por dónde meterle mano. Es la de Mouthus una propuesta extraña y ciertamente inaccesible, y uno tiene que poner de su parte. Cuesta capturar el sentido, pero una vez lo has logrado, escuchar "The Long Salt" resulta una experiencia desafíante que ofrece gran recompensa.
Mouthus, por su parte, son un dúo procedente de Brooklyn y lo forman Nate Nelson (batería) y Brian Sullivan (guitarra). Al parecer, han venido editando multitud de trabajos desde 2002 en diferentes formatos, y han colaborado con gente como Double Leopards, Axolotl, Sunroof!, Cousins Of Reggae o Yellow Swans. Según su propia página web, a día de hoy son ya diez trabajos completos los que figuran en el haber de estos dos alborotadores, eso sin contar los mencionados splits y algún que otro cd-r.
Si no calculo mal, "The Long Salt" es su sexto trabajo, aunque no representa grandes variaciones respecto al resto de su discografía anterior. Lo que encontramos en él no es más que la visión extremadamente personal que Mouthus tienen del rock y que les ha ayudado a forjarse un sonido característico. O lo que es lo mismo, una vuelta de tuerca más a ese avant-noise-rock crudo y peculiar. Siguiendo la estela marcada por Wolf Eyes o Hair Police, Mouthus desfiguran las convenciones del rock, lo deconstruyen y escupen una amalgama incómoda, ruidosa y personal. "Trains Again" es la breve introducción que marca el inicio y también la dinámica del disco, utilizando baterías repetitivas, guitarras difícilmente reconocibles y ruido sacado del chatarrero, empaquetado de manera anárquica y libre. "The Burns Of Them" es una larga sucesión de tableteos, percusión débil, ruidos y voces distorsionadas. Ritmo recurrente que evoluciona en una especie de noise-rock psicodélico y fantasmagórico, a medida que la batería metronómica se hace más y más patente y los alaridos irreconocibles toman mayor protagonismo. Sucede igual en "What Knife Say", donde las voces ininteligibles y desquiciadas se vierten continuamente sobre una atmósfera post-industrial asfixiante: el sonido oscuro de golpes y chirridos, el ruido continuo que parece sacado de un motor viejo y el patrón repetitivo y obsesivo de la batería configuran una pieza oscura y monstruosa.
Sin embargo, en "Ghetto Stairs" -y pese a no alejarse de las coordenadas ruidosas y percusivas- Mouthus se aproximan a su versión más "accesible", recreando lo más parecido a una melodía descacharrada que estos dos son capaces de hacer, y que por supuesto queda casi sepultada por el disonante estruendo de batería, guitarra, ruido y voces.
Finalmente, "WL" cierra "The Long Salt" como una demenciada catarsis del ruido, donde la batería entrecortada y repetitiva va martilleando más y más nuestros oídos, un zumbido se arrastra torpe y asincrónicamente y las de por sí deformadas voces se vuelven (más) desquiciadas e irreconocibles. Un frenesí enloquecido y apoteósico que resume a la perfección el embrutecido tono del álbum. Un álbum sin duda difícil y a veces hasta asfixiante, en parte por los patrones repetitivos y en parte por esa sucia fusión de guitarra, batería y ruido destartalado. Por supuesto, destacar especialmente el peculiar uso que hacen de esas voces aberradas hasta el absurdo, que no hacen más que acrecentar el ambiente lúgubre, decadente y trastornado que de por sí tienen sus canciones.
Seguramente habrá quien vea aquí una tomadura de pelo o no vea por dónde meterle mano. Es la de Mouthus una propuesta extraña y ciertamente inaccesible, y uno tiene que poner de su parte. Cuesta capturar el sentido, pero una vez lo has logrado, escuchar "The Long Salt" resulta una experiencia desafíante que ofrece gran recompensa.
①, ②, ③
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