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sábado, 16 de agosto de 2008

TUPOLEV - MEMORIES OF BJÖRN BOLSSEN

TUPOLEV - Memories Of Björn Bolssen (valeot_002)
(Valeot, 2008)

En su día escribía en estas líneas acerca de 'Valeot', disco de debut de Alexandr Vatagin, un joven músico vienés que descubrí casualmente gracias al netlabel sueco Mirakelmusik. Tras buscar algo de información, resultó que además de componer para su proyecto personal también formaba parte del grupo Tupolev, que para entonces también había visto publicado su primer disco online a través del estupendo netlabel alemán 12rec. (que, por cierto, se encuentra actualmente celebrando su referencia nº 50, un fenomenal recopilatorio con temas de gran parte de sus artistas, y que puede descargarse gratuitamente y/o adquirirse en un estupendo formato digipack). Pero de aquel primer disco ya han pasado más de tres años y bastantes conciertos por centroeuropa, lo que significa que entre los Tupolev de ahora y los de aquel debut existe un gran salto cualitativo que se refleja en parte en su segundo disco, 'Memories Of Björn Bolssen'.

Por otra parte, el propio Vatagin ha puesto en marcha Valeot Records, un sello con el que dar salida tanto a sus discos y a los de Tupolev como a los de bandas amigas, y ha sido lo bastante amable y gentil como para enviarme sus dos primeras referencias (thanks, Alex!).
Tupolev está formado por Peter Holy (piano y voces), Lukas Scholler (electrónica), Paul Mohavedi (batería y guitarra) y Alexandr Vatagin (bajo y violonchello), y durante la grabación del disco han contado con la participación adicional de algún otro músico invitado (guitarras, batería, violonchello o clarinete). En lo puramente musical, este segundo disco continúa la dirección marcada por el primero, con la salvedad de que aquí es de apreciar no sólo un incremento en la capacidad interpretativa de los músicos, sino también una mayor orientación de su sonido hacia unos territorios determinados. La música de Tupolev es lenta y contemplativa, discurre con parsimonia y sin ninguna prisa, dejando largos silencios y mucho espacio. A medio camino entre el jazz, la música clásica, la improvisación y la cinemática, esas diferentes corrientes se dan la mano con frecuencia, y otras tantas avanzan por separado. Así, "Rnd2" ejemplifica la conjunción de ritmos jazz con esos retazos improvisados, donde piano, batería, violonchelo y guitarra confluyen en (a)sincronía, a veces casi sin tocarse, en una pieza pausada, casi anárquica pero hermosa. O en "Nothing's Gonna Happen", jazzy y muy desnuda, donde el cálido sonido del violonchelo abraza y arropa al solitario piano, elemento central a lo largo de casi todo el disco. Sin embargo, ambas piezas acusan quizá la misma carencia: la incapacidad para alcanzar nunca un punto culminante, el clímax de la canción. La música aparece, crece la tensión, pero nunca termina por estallar, sino que se apacigua o se va difuminando hasta desaparecer.

En otros casos, los cortes presentan un enfoque más clásico, como la extraña y por momentos vacía "A Scale Of Gaps", o el caso de "Mohavedi", una preciosa composición de cadencia muy tranquila y apacible, que invita al desahogo y la despreocupación y que parece exclusivamente orientada a que nos dejemos llevar mecidos por la música. Finalmente, destacar "Garlic" como una de las composiciones más acertadas y con un desarrollo más satisfactorio. Sin la intervención del piano, es quizás la más minimalista y emotiva de todo el disco. Con la magnífica aportación al violonchelo de Arnold Haberl, arreglos de clarinete y un sutil acompañamiento electrónico, "Garlic" es melancólica, delicada y muy hermosa. Una muestra definitiva del gran potencial que tiene esta banda. 'Memories Of Björn Bolssen' es un segundo disco notable. Donde su ep homónimo pecaba a veces de inocencia y algo de amateurismo, éste muestra a un conjunto de músicos mejor compenetrados y con una propuesta más firme. Se le puede achacar, como decía antes, cierta falta de concreción en algunos temas, que pierden efectividad debido a ese transcurrir disperso y en ocasiones poco centrado. Una mayor concisión en el hilo estructural de las canciones y quizá un piano menos "desperdigado" redundarían en beneficio de composiciones más sólidas, que soporten mejor la prueba del tiempo. Una vez solventen esos pequeños detalles, no sólo serán capaces de crear piezas melancólicas y emocionantes como éstas, sino que con toda seguridad serán también memorables.


Tupolev, Cafe Prueckel, Viena (enero 2008)


myspace
tupolev
valeot records
12rec.




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miércoles, 16 de julio de 2008

SUB POP 20º ANIVERSARIO





El mítico sello de Seattle cumplió 20 años -se dice pronto- hace unos días. A las recientes reediciones que han publicado últimamente con motivo de tan señalada fecha (ver Superfuzz Bigmuff: Deluxe Edition de Mudhoney) se añadió el pasado fin de semana una celebración por todo lo alto a la que tan sólo un puñado de afortunados tuvieron la suerte de poder asistir. En tal evento fue posible presenciar en un sólo fin de semana las actuaciones de algunos de los grupos más emblemáticos de la escudería Sub Pop y de otros muchos que representan orgullosamente la actualidad de uno de los sellos más legendarios del rock independiente. Sello al que se le atribuye la autoría y paternidad de ese invento archiconocido pero que jamás existió llamado "grunge".

Sea como fuere, a lo largo de los días 12 y 13 de julio tuvo lugar en Redmond, Washington el Sub Pop 20 Festival, en el que se sucedieron las actuaciones de Mudhoney, Seaweed, Eric's Trip, Comets On Fire, Low, Green River, Wolf Parade, Red Red Meat, Kinski, Grand Archives, Iron & Wine y muchas más (ver fotos aquí). Un cartel fantástico para festejar con euforia ese vigésimo cumpleaños. Desde aquí, tan lejos de todo eso, manifestar cierta envidia sana y desearle otros veinte fructíferos años (¿quizás demasiados?) a un sello de cuya discografía tan sólo conozco una pequeña parte -imprescindible- , pero que ha desempeñado un papel fundamental a la hora de situar el rock independiente americano en el saludable status que ahora posee. Así pues, larga vida a Sub Pop.


PD: A propósito de este remarcable acontecimiento, en Pitchfork han elaborado una pequeña lista con veinte discos publicados por Sub Pop, tanto antiguos como recientes, que de algún modo u otro han desempeñado un papel importante no sólo dentro de la discografía del sello, sino también dentro de su género y, por extensión, en el rock de su tiempo.

Estos son algunos de los álbumes escogidos en esa lista:

Afghan Whigs - Congregation (1991)
Beat Happening - You Turn Me On (1992)
Codeine - Frigid Stars (1990)
Earth - Earth 2 (1993)
Fastbacks -Zücker (1993) ( pw: borninthebasement.net )
Green River - Rehab Doll / Dry As A Bone Ep (1990)
Nirvana - Bleach (1989)
Red Red Meat - Bunny Gets Paid (1995) (pw: engrudo)
Sebadoh - Bakesale (1994)
Six Finger Satellite - The Pigeon Is The Most Popular Bird (1993)
Sunny Day Real State - Diary (1994)
The Vaselines - The Way Of The Vaselines (1992)
Velocity Girl - ¡Simpatico! (1994)

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sábado, 5 de julio de 2008

MOUTHUS - THE LONG SALT

MOUTHUS - The Long Salt (imprec-082)
(Important, 2006)

Que en Nueva York haya una inmensa y subterránea escena musical, un bullicioso hervidero de arriesgadas propuestas que se renueva de tanto en tanto, es el motivo -y la consecuencia lógica- de que aparezcan discos como éste: bizarros, difíciles y a la postre excitantes. El resultado de concentrar en el mismo punto geográfico un puñado de bandas que no tienen remilgos a la hora de llevar la música un paso más allá de donde se encuentra hasta el momento. Formaciones tales como Excepter, Sightings, Black Dice o Gang Gang Dance.
Mouthus, por su parte, son un dúo procedente de Brooklyn y lo forman Nate Nelson (batería) y Brian Sullivan (guitarra). Al parecer, han venido editando multitud de trabajos desde 2002 en diferentes formatos, y han colaborado con gente como Double Leopards, Axolotl, Sunroof!, Cousins Of Reggae o Yellow Swans. Según su propia página web, a día de hoy son ya diez trabajos completos los que figuran en el haber de estos dos alborotadores, eso sin contar los mencionados splits y algún que otro cd-r.

Si no calculo mal, "The Long Salt" es su sexto trabajo, aunque no representa grandes variaciones respecto al resto de su discografía anterior. Lo que encontramos en él no es más que la visión extremadamente personal que Mouthus tienen del rock y que les ha ayudado a forjarse un sonido característico. O lo que es lo mismo, una vuelta de tuerca más a ese avant-noise-rock crudo y peculiar. Siguiendo la estela marcada por Wolf Eyes o Hair Police, Mouthus desfiguran las convenciones del rock, lo deconstruyen y escupen una amalgama incómoda, ruidosa y personal. "Trains Again" es la breve introducción que marca el inicio y también la dinámica del disco, utilizando baterías repetitivas, guitarras difícilmente reconocibles y ruido sacado del chatarrero, empaquetado de manera anárquica y libre. "The Burns Of Them" es una larga sucesión de tableteos, percusión débil, ruidos y voces distorsionadas. Ritmo recurrente que evoluciona en una especie de noise-rock psicodélico y fantasmagórico, a medida que la batería metronómica se hace más y más patente y los alaridos irreconocibles toman mayor protagonismo. Sucede igual en "What Knife Say", donde las voces ininteligibles y desquiciadas se vierten continuamente sobre una atmósfera post-industrial asfixiante: el sonido oscuro de golpes y chirridos, el ruido continuo que parece sacado de un motor viejo y el patrón repetitivo y obsesivo de la batería configuran una pieza oscura y monstruosa.
Sin embargo, en "Ghetto Stairs" -y pese a no alejarse de las coordenadas ruidosas y percusivas- Mouthus se aproximan a su versión más "accesible", recreando lo más parecido a una melodía descacharrada que estos dos son capaces de hacer, y que por supuesto queda casi sepultada por el disonante estruendo de batería, guitarra, ruido y voces.
Finalmente, "WL" cierra "The Long Salt" como una demenciada catarsis del ruido, donde la batería entrecortada y repetitiva va martilleando más y más nuestros oídos, un zumbido se arrastra torpe y asincrónicamente y las de por sí deformadas voces se vuelven (más) desquiciadas e irreconocibles. Un frenesí enloquecido y apoteósico que resume a la perfección el embrutecido tono del álbum. Un álbum sin duda difícil y a veces hasta asfixiante, en parte por los patrones repetitivos y en parte por esa sucia fusión de guitarra, batería y ruido destartalado. Por supuesto, destacar especialmente el peculiar uso que hacen de esas voces aberradas hasta el absurdo, que no hacen más que acrecentar el ambiente lúgubre, decadente y trastornado que de por sí tienen sus canciones.

Seguramente habrá quien vea aquí una tomadura de pelo o no vea por dónde meterle mano. Es la de Mouthus una propuesta extraña y ciertamente inaccesible, y uno tiene que poner de su parte. Cuesta capturar el sentido, pero una vez lo has logrado, escuchar "The Long Salt" resulta una experiencia desafíante que ofrece gran recompensa.


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miércoles, 11 de junio de 2008

AHLEUCHATISTAS - THE SAME AND THE OTHER

AHLEUCHATISTAS - The Same And The Other (tz 8047)
(Tzadik, 2008)

Aunque es ahora cuando alcanza algo de notoriedad, “The Same And The Other” es en realidad el segundo álbum del trío de Carolina del Norte Ahleuchatistas, publicado por vez primera en 2004 por el pequeño sello Noreaster Failed Industries y rescatado ahora del olvido por el sello de John Zorn, donde no desentona pese a su sonido, bastante distanciado de las coordenadas musicales de los artistas que trabajan con Tzadik. Muestra inequívoca ésta del carácter inquieto e inconformista de esta joven banda, incomprensiblemente desconocida por nuestras tierras hasta hace muy poco y que pronto dejará de serlo, a tenor del creciente seguimiento mostrado tiempo atrás por medios como Pitchfork.

Ahleuchatistas (pronúnciese aluchatistas) son Shane Perlowin a la guitarra, Derek Poteat al bajo y Ryan Oslance en la batería, que reemplazó recientemente al baquetista original, con el que habían grabado todos sus discos. Tres instrumentos que se bastan para dar forma a un math-noise-rock crujiente y espasmódico –que inevitablemente recuerda a Hella-, crudo y agresivo, políticamente comprometido y rabiosamente feroz. “Cracked Teeth”, la pista inicial, es el ejemplo más demostrativo y eficaz de todo eso: una breve y cortante introducción que sirve de pistoletazo de salida a una apabullante carrera sin frenos en la que los cambios de ritmo, los frenéticos arranques y las repentinas paradas se suceden cada pocos segundos. Luego aminoran la marcha con el único objetivo de volver a empezar de nuevo en un continuo ir y venir de insospechados e inverosímiles giros rítmicos.

Al margen de la explosiva inmediatez y la agresividad esquizofrénica de sus composiciones, otra característica principal de las canciones de “The Same And The Other” es el uso reiterado y casi omnipresente de la repetición de notas y estructuras como elemento sobre el que vertebrar sus caóticas canciones. “Imperceptibility” comienza siguiendo ese patrón, que es empleado sin reparos una y otra vez, y sólo es interrumpido por abruptos frenazos en seco que nuevamente originan desquiciados estallidos instrumentales. Este uso característico de pasajes repetitivos, acompañados de una bajada en las revoluciones y de esporádicos coqueteos con el free-jazz originan momentos que a veces rozan lo más parecido a una melodía (palpable en “Lee Kyang Hae” o “Shots Rang Out At The Press Conference”, aunque siempre de la mano del espasmo congénito que padecen). “Melodía”, claro, en el universo de Ahleuchatistas, lo cual es bastante sui generis.

Estas encorsetadas pautas compositivas mostradas a lo largo de buena parte del disco serían, en muchos casos, un lastre para la variedad del repertorio de un grupo. En el caso de Ahleuchatistas, esa característica es más una virtud que un defecto, ya que a pesar de presentar todas sus canciones un esquema similar, el resultado global es el de un conjunto sólido y compacto de temas, extenuante y deliciosamente enloquecido. Como ejercicio auditivo es un desafío exigente y casi asfixiante, y eso es algo que los aficionados a experiencias poco convencionales como ésta no deberían dejar pasar. La violencia y complejidad de su propuesta tan sólo debe verse superada con creces cuando se suban a un escenario.

Por lo demás, esta reedición de Tzadik incluye cincos temas adicionales, al parecer extraídos de las mismas sesiones en las que se grabaron el resto de cortes que ya aparecieran en 2004. Gesto de agradecer, aunque ciertamente no alcanzan el nivel del resto del álbum: bastante más largas y también más aburridas. Más proclives a la divagación, menos certeras y en general carentes del ingenio y explosividad del resto del disco. No todo iba a ser perfecto...


myspace
compra: 1,2

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miércoles, 28 de mayo de 2008

TEST TUBE - Collected Works 076 - 124

VA - Test Tube. Collected Works 076-124 (tubedvd002)
(Test Tube, 2008)

La actividad del netlabel portugués Test Tube parece no tener freno. Durante el pasado año pusieron en circulación la increíble cifra de 44 lanzamientos (a los que habría que sumar algún que otro disco de mezclas) y tuvieron la estupenda idea de recopilar sus primeras 75 referencias en un dvd-r, tan cómodo como imprescindible. Llegando casi a junio del presente año, y pese a las intenciones del sello de reducir la frecuencia en sus publicaciones, el número de trabajos que vieron la luz asciende a 18, y sigue creciendo y diversificándose.
Es buen momento, por tanto, para que esté ya disponible el segundo dvd-r, que esta vez recopila todas sus referencias desde la 76 a la última (que previsiblemente tardará poco en dejar de serlo). Así pues, ni más ni menos que 49 álbumes y más de 35 horas de la música más encantadora, ecléctica, delicada y perturbadora que puedas echarte a los oídos: pop, glitch, minimal, ambient, noise, improv, acústica, rock, drone...
Por lo escuchado hasta ahora, el nivel mostrado es envidiable.

Y como el primer volumen, otra vez tenemos la posibilidad de elegir entre diez preciosas portadas, extraídas de las ilustraciones del biólogo y naturalista alemán Ernst Haeckel (1834-1919) y dedicadas a diez invertebrados marinos. Como siempre, un gusto exquisito, un diseño funcional y un precio ridículo. De nuevo, rabiosamente imprescindible.


Test Tube collected works 76 - 124

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domingo, 25 de mayo de 2008

JONO EL GRANDE - FEVERGREENS

JONO EL GRANDE - Fevergreens (RCD 2031)
(Rune Grammofon, 2003)

El sello noruego Rune Grammofon es, desde hace ya bastantes años, referente ineludible dentro de la música europea para aquellos seguidores de la improvisación, la electrónica ecléctica, el “jazz-noise-rock” de vanguardia y otras músicas avanzadas. Bien conocido por publicar a artistas como Supersilent, Deathprod, Scorch Trio o Alog, también es formidable su función como escaparate para jóvenes y talentosos artistas de la fría pero ebulliciosa escena musical Noruega. Tal es el caso de Jono el Grande (nacido Jon Andreas Håtun), joven artista local, multi-instrumentista autodidacta y performer, altamente influenciado por Frank Zappa y Captain Beefheart, entre otros. Poseedor de cierto reconocimiento en su país y líder y conductor de multitud de formaciones (The Jono El Grande Orchestra, Jono El Grande & The Luxury Orchestra), ‘Fevergreens’ es el primer trabajo que publicó bajo su propio nombre, hace ya cinco años.

Sin embargo no hay en absoluto huellas de amateurismo en este trabajo. Por el contrario, sería lo justo resaltar su seriedad -bien entendida- y sus virtudes. En primer lugar, destaca el enorme despliegue instrumental empleado, con un acompañamiento de orquesta de hasta nueve músicos, dirigidos por El Grande, que además también se encarga de las guitarras, el arpa y los sintetizadores. En segundo lugar, la exquisita composición de las canciones y la capacidad de los intérpretes: difícilmente se puede señalar aquí ni un solo tema flojo. Cada uno está perfectamente rematado hasta el más mínimo detalle, arropados por la siempre acertada presencia de xilófonos, vientos, percusiones y otros tantos.

¿Y qué hay de la música en sí? Pues ni más ni menos que una especie de prog-rock actual con el ojo puesto tres décadas atrás, sumamente encantador y atractivo, con guiños a la música tropical y principalmente a la música de cine, logrando un conjunto hermoso, natural y cohesionado, vivo y en creciente tensión. Una pequeña obra de arte, de la que de veras es difícil no enamorarse, que merecidamente recibió una gran acogida el día de su publicación, lo que le sirvió de justo reclamo. Por tanto, no queda más remedio que estar atentos al próximo disco con The Luxury Orchestra, que debería salir en octubre y que promete ser otra agradable sorpresa. Lo esperamos con los brazos abiertos.

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martes, 8 de abril de 2008

CHEER ACCIDENT en MADRID


Aunque un poco precipitado (acabo de enterarme), cuelgo esto, que es hoy. El mítico grupo de Chicago en Madrid:



Más información:

Anteojos Booking
Cheer Accident
Reznik

lunes, 25 de febrero de 2008

PROTESTANT WORK ETHIC - TURNED, AND TURNING EP



PROTESTANT WORK ETHIC - Turned, And Turning Ep
(12rec., 2007)

"Protestant Work Ethic is Simon Usaty. Simon is songwriter and one half of KES (alongside Bernard Bauch), eventually Vienna's finest alternative rock -and country- outfit and long-time inside tip (listen to "Nordwaggon" on 12rec.032). According to the name of his solo-project, Simon stripped of every superfluous knick-knack, focussing on a few acoustic instruments and his juvenile voice. But as a Protestant Work Ethic might imply a success-orientated, rather rational concept for life, Simon decided to break with the cultural surplus of his moniker in this point. His work ethic is an emotional one.

In North America, kids grow up with folklore and country-music. And although 99% of the commercial western & country-genre is bullshit, one percent settles seed in bands like
Wilco, Califone or the Bright Eyes. Right here, Simon Usaty manages what so little European musicians achieve: authentic, alternative country-music. His voice has a certain moment of failure, still he's an awesome vocalist, on stage and on his recordings. The chords he picks draw influence from folk and blues, the instruments are well chosen: acoustic guitar, banjo next to harmonica, chimes, accordion and bits of percussion. The overall feel of his Ep is melancholy, but every now and then Simon pushes aside the clouds ("Walk the Plank"), at least a bit. Beach Boys-style vocal harmonies ("Weather Side") take turns with introspective instrumentals ("Duba Ktana") and shyly shivering gems of pop-songwriting ("Set Out to Take on"). If you'd like to see Protestant Work Ethic compared with other 12rec. artists, you can imagine Simon's music standing between UK-based Crepusculum and Californian Giraffe.

The "
Turned, and Turning Ep" is a destillate from Simon's self titled debut-album released back in 2005. The Cdr-version won't include the outtakes, but you can ask for the whole thing if you dare. Furthermore, look out for the magnificent new KES-longplayer "Tous Les Soirs". We'll keep you posted". (12rec.)