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sábado, 26 de julio de 2008

OAKEATER - INTRUSION

OAKEATER - Intrusion (nihil42)
(Nihilist, 2006)

Toda la información que he podido obtener sobre Oakeater es que son un trio de Chicago, formado por gente de otras bandas de la misma ciudad (Panicsville, Coughs y Bret Gand Is Dead). El hecho de que "Intrusion" esté editado por el sello Nihilist es la única razón que me empujó a buscar y escuchar esta cinta (que aún puede encontrarse en ebay). Y bueno, puede decirse que el sonido de Oakeater no es el que encontramos habitualmente en las referencias del sello de Andy Ortmann. Apartado del ruidismo bizarro y del corta-pega esquizofrénico de algunos de sus compañeros de sello, "Intrusion" es una inquietante combinación de black ambient deformado, drones fantasmagóricos y ciertas reminiscencias industrialoides. No es que sea algo especialmente original, aunque sí puede decirse que el disco transmite una sensación de oscuridad y desasosiego bastante intensa a base de recrear un ambiente depresivo y tétrico que logra removerte el cuerpo.

El disco está dividido en dos composiciones de 18 minutos cada una. 'First Intrusion' comienza de forma lenta y bastante silenciosa y se desarrolla con extrema lentitud. Golpes indeterminados resonando de fondo y otros ruidos extraños (¿hélices?) se solapan con zumbidos subterráneos, lejanos e intermitentes. Aunque hacia el final tienen lugar varias explosiones repentinas de ruido y alaridos ultradistorsionados, la tónica general es austera y minimalista, aunque con un sonido netamente tenebroso. 'Second Intrusion' mantiene esas coordenadas, aunque el ambiente se torna aún más desapacible y deshumanizado. Haciendo uso de campanas y el sonido reverberante de éstas, se genera un manto sonoro continuo, que a veces sisea y otras simple y llanamente estremece. "Intrusion" es un álbum inquietante y efectivo, aunque algo repetitivo por momentos. Su sonido puede llegar a exasperar a causa de su inmovilismo y su escasa capacidad de sorpresa. Por lo demás, es un sólido primer trabajo y deja entrever buenas maneras de cara a posteriores entregas. Su primer disco largo ya ha sido publicado por Nihilist y pronto deberían ver la luz un split con Yellow Swans y alguna otra cosilla más.


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lunes, 14 de abril de 2008

NURSE WITH WOUND - CHANCE MEETING ON A DISSECTING TABLE OF A SEWING MACHINE AND AN UMBRELLA



NURSE WITH WOUND
Chance Meeting On A Dissecting Table Of A Sewing Machine And An Umbrella [12'']
(United Diaries, 1980)

a1. Two Mock Projections (6:17)
a2. The Six Buttons of Sex Appeal (13:06)
b1. Blank Capsules of Embroidered Cellophane (28:21)



"28 years ago Steven Stapleton was invited to swing by BMS Studios in London late one night by resident engineer Nicky Rogers. Stapleton gathered up friends John Fothergill and Heman Pathak and made some recordings with a few goals in mind: very long tracks and no vocals - they hated songs. With the eye catching infamous artwork a classic was born, pressed in a limited quantity of 500 (probably because there weren't enough fans or enough money to make more). It was actually quite buzzworthy around London and reviews did pop up around town (maybe not the most favorable) but people were interested in the wack cover artwork at least. In retrospect, it's a bunch of sloppy noise made by three drugged-out naive kids who were frustrated doing boring jobs of making signs for example, bringing a ton of noisy toys into the studio. Do I hear a Merlin in here? Loads of wanky guitars color the first side of the Lp while the second side consists of more non-conventional noisemakers and randomness. The beauty is that these guys weren't taking themselves nearly as seriously as modern improvisationalists, there was indeed an element of purity apparent. None of the tracks really end up where they started, and might serve the purpose of being a great soundtrack to a drug-influenced evening. This album provides an excellent reference point, and the newly released repackage has a complete booklet with old photos of the original trio, a restored front and back cover and even a letter from an A&R Rep at Epic Records in NYC asking to hear some more NWW records. (Imagine a world with NWW signed to Epic!) Anyhow if that wasn't enough, the music's been cleaned up from the analogue tapes and there's a bonus 15+ minute track recorded in September with Tibet and Colin Potter. What's a new track doing on an old reissue? In a strange justification it belongs, as the track consists of Tibet reading that famed list of influencors from the original sleeve, over a minimal amount of sound. It's nothing too impressive but mildly amusing and neat to have an archive of (pretty much like the rest of this record). While the new edition is a nice thing to own, if you're not all that concerned with new packaging or a new track, this might not be worth your cash. On the other hand if you never picked it up, there's no better time than the present". Jon Whitney.

jueves, 10 de abril de 2008

M.B. - SYMPHONY FOR A GENOCIDE


M.B. - Symphony For A Genocide (reedición)
(Hospital, w.m.o./r, 2007)


"Long-time coming re-mastered reissue of this legendary side from Maurizio Bianchi, still one of the central industrial/experimental records to come out of the revolutionary underground tumult of the late-70s/early-80s. Originally issued in 1981 on Sterile Records this is a harrowing wake for liberal/humanist notions of humanity in the shadow of the Holocaust, with black tunnels of martial, mechanised analog drone, wailing alarm codes, primitive drum machines and conveyor belt rhythms marching inexorably into the heart of darkness. Alongside the 'TG 24 Hour' box, the 'Broken Flag' set on Vinyl-On-Demand, a buncha the Italian power electronic sides, Nurse With Wound's 'Chance Meeting' and Whitehouse's 'Dedicated To Peter Kurten', this remains one of the truly epoch-defining recordings and it still sounds every bit as disturbing and interrogating as it did the first time you ever encountered it. The moral of this work: The past punishment is the inevitable blindness of the present. "Master work, true industrial". (Dominik Fernow, Prurient/Hospital Productions).

miércoles, 26 de diciembre de 2007

ENVENOMIST




ENVENOMIST - Feral Towers [7''] (BloodLust!, 2006)
ENVENOMIST - Delving Glacial
[cd-r] (Gameboy, 2006)
ENVENOMIST - Beholder
[cd-r] (Chondritic Sound, 2007)

Envenomist es David Reed, de Columbus (EEUU). Detrás también del oscuro proyecto dark-industrial-noise Luasa Raelon y de Brittle Foundries, e integrante de varias formaciones de free-jazz y música improvisada. Últimamente ha editado también discos bajo su propio nombre. Además es responsable del recomendable sello Snip-Snip, que edita referencias en Cd-r de gente tan apetecible como The Rita, Goat, Maim o PCRV, además de publicar algunos de sus propios proyectos en cd a un precio bastante asequible. En su web hay una lista detallada de todas sus ediciones hasta el momento.

Además de mantener una producción abundante y de calidad con Luasa Raelon, Reed ha sacado tiempo últimamente para ofrecer también un puñado de trabajos con Envenomist. En ellos, Reed se distancia del sonido característico de Luasa Raelon, áspero, oscuro y corrosivo, para ejercitar una identidad paralela, alejada del exabrupto noise y mucho más cercana al dark-ambient.

Buen ejemplo de dicha aproximación es ‘Delving Glacial’ -trabajo que no habría desentonado en absoluto como parte del sello ambient Glacial Movements- compuesto por tres pistas cuyos títulos (“Glaciated Landscapes”, “Delving” y “Permafrost”) son lo bastante explícitos como para dejar entrever lo que se esconde tras ellos: un continuo flujo de densos y gélidos drones, inamovibles y muy espaciados, cuyas graves vibraciones serían capaces de hacer deslizarse a un glaciar, y que van provocando una sensación de lenta desolación. En “Delving”, cercana al ambient-noise, la tormenta sonora reverbera continuamente, aunque se arrastra igualmente agónica y parsimoniosa como el más riguroso de los vientos polares. “Permafrost” es el fiel reflejo de un ambiente glacial devastado por fuerzas que operan lenta pero inexorablemente para dar forma a escenarios estériles, yermos y helados, como la música inclemente contenida en ‘Delving Glacial’.

Feral Towers’, vinilo 7’’ de dos temas (editado por Bloodlust!), remite a partes iguales tanto a la música industrial de los 80 como al ambient menos luminoso, a través de vibrantes oleadas de sonido tenso y oscuro que aparecen y se disipan continuamente, desarrollándose de forma espaciada, lúgubre y siempre inquietante. De composición más minimalista, el resultado es igualmente frío, remoto y tétrico.

Beholder’, el más reciente de los tres (publicado en marzo de este año), es también un breve -18 min.- pero desolador ejercicicio de sonido siniestro e inquietante, y en mi opinión el mejor resuelto. A través de tres pistas, David Reed desarrolla un ambiente profundo y enigmático a base de ráfagas de sintetizador de aire misterioso, acompañadas de pequeños zumbidos. El sonido general, aunque algo estático, es siempre oscuro e intrigante, aunque por momentos goza de una mayor tranquilidad y majestuosidad que le concede una cara más plácida e introspectiva. Poco después, sin embargo, el ambient más reposado se difumina nuevamente para dar paso a una pista final similar en la ejecución, pero de enfoque mucho más tenebroso, frío y cortante que su predecesora. ‘Beholder’ es uno de los trabajos más solventes y redondos de Reed bajo su alias Envenomist, uno más que sumar a su cada vez más abultada discografía, a la que ya hay que sumar el Lp ‘Chariots’ y dos casetes: ‘Weighted Ghost’ editado en su propio sello y un split con Pulse Emitter, los cuales no he tardado en ageciarme y que a buen seguro serán tan satisfactorios como estos anteriores.


Más información puede encontrarse aquí:

Gameboy
Segerhuva
Self Abuse Records
Black Horizons
Chondritic Sound
BloodLust!

martes, 11 de diciembre de 2007

CON-DOM - ROME SONGS




CON-DOM - Rome Songs [10'']
(Old Europa Cafe, 1998)



Con-Dom es el proyecto de power-electronics encabezado por Mike Dando, cuyo origen tiene lugar durante agosto de 1983 en el Reino Unido. Célebre por su intensidad, aspereza y brutalidad, Con-Dom se vale del sonido, la palabra y todo tipo de imágenes en la composición de sus aplastantes muros de ruido. El nombre de Con-Dom es la forma abreviada de ‘Control-Domination’, la temática principal a lo largo de toda su discografía. Es decir, cualquier aspecto relacionado con el control, dominación y manipulación, ya sean éstos por motivos políticos, raciales, religiosos o alentados desde los mass-media. Todos ellos son tratados de un modo u otro desde una sarcástica perspectiva, violenta e intransigente. Por otro lado, sus devastadores asaltos en directo han tenido lugar a lo largo de su existencia en una gran variedad de ubicaciones poco usuales, tales como viviendas de protección oficial o criptas de iglesias, circunstancia a la que Mike Dando se ha referido como una forma de alejar sus actuaciones de las fronteras de las escenas de música, arte y teatro convencionales. A lo largo de su extensa carrera, Con-Dom ha colaborado frecuentemente con otras formaciones de power-electronics, industrial y noise, siendo The Grey Wolves una de las más habituales, tanto en directo como en estudio.

En “Rome Songs”, publicado hace ya casi diez años como vinilo de diez pulgadas, tenemos un demoledor ejemplo –otro más- del terrorismo sonoro del que Con-Dom es practicante. Tres temas (19') de ruido persistente, demenciado y angustioso. ‘Rome Songs’ abre el disco y lo hace de forma aplastante desde el inicio: una muralla de ruido abrasivo, rugoso y sin fisuras que se va arrastrando como una masa monstruosa de sonido estático e infranqueable, acompañado siempre de chirridos y silbidos estridentes que añaden más discordancia a la de por sí brutal marabunta sonora. Vendaval que por supuesto está salpicado aquí y allá por las desgarradas voces de Dando, que escupe sus ininteligibles alaridos mientras la furiosa bola de distorsión contenida amaga una y otra vez con estallar definitivamente.
En ‘Pro-Judas’, un remoto zumbido inicial va cobrando forma y tamaño progresivamente, hasta desembocar en un espantoso bucle, áspero y desproporcionadamente grave, que sirve de horrible pasaporte a las enloquecidas proclamas vocales. La tortura se alarga repetitiva y contundentemente hasta los cuatro minutos, retumbando salvajemente y retroalimentando su desmedida densidad. Un verdadero martillazo en los tímpanos que deja no poco trastorno al que se presta a escuchar. Por si eso fuera poco, ‘Papal Bull’, la traca final, se extiende agónicamente durante más de ocho minutos a base de pautas ruidosas entrecortadas y pulsátiles. Un bombeo continuo de pesados 'latidos' que, aumentando poco a poco en saturación, potencia y gravedad, terminan por conformar una ruidosa maraña tupida de considerable aspereza, ruda y vibrante, que una vez más ejerce de escenario para los discursos vocales, esta vez de forma más nítida. Un conglomerado violento de ruido, pulsos y gritos que se va difuminando hasta persistir casi exclusivamente como una manta de distorsión, siempre al servicio de las arengas vocales.
"Rome Songs" es una aberración sonora imperturbable, repetitiva, fría y deshumanizada. Una maquinaria brutal al servicio del manifiesto ideológico de Dando. En definitiva, la representación sonora –cruda, desagradable y molesta- de nuestra realidad más execrable. Un horrendo retrato de las miserias del ser humano.



jueves, 6 de diciembre de 2007

DEATHPILE - DEDICATED TO EDMUND EMIL KEMPER




DEATHPILE - Dedicated To Edmund Emil Kemper 7''
(Self Abuse, 1997)

Deathpile (1995-2004) nació tras la separación de otro proyecto experimental puesto en marcha por Jonathan Canady en 1993, llamado Torture Chamber. En principio como proyecto individual y posteriormente como grupo, Deathpile derivó rápidamente hacia un sonido electrónico abrupto, áspero y contundente, adornado por una estética sádica y oscura y una temática centrada en los aspectos más siniestros y diabólicos de la humanidad, temas tabú incómodos y desagradables para una mayoría de la gente. Este apego a aspectos tan poco habituales en según qué ámbitos es perfectamente documentado por Canady en una entrevista: “soy un tipo feliz que disfruta con el sufrimiento de los demás”.

De “Dedicated To Edmund Emil Kemper” se publicaron en 1997 solamente doscientas ciencuenta copias a través de la discográfica estadounidense Self Abuse Records (Mlehst, Merzbow, Aube, Skin Crime...), como parte de las conocidas ‘Murder Series’ de este sello, dedicadas a las macabras historias de algunos de los asesinos en serie más famosos en EEUU, y por las que, en el caso de Kemper, Canady parecía estar bastante interesado.

En total son sólo dos pistas -'Walking Time Bomb' y 'Triumph Of The Hunter'- en únicamente diez minutos. Diez minutos más que suficientes para trasladar a un vinilo de siete pulgadas la sensación incómoda provocada por el sonido opresivo y agobiante en clave noise/power-electronics ejecutado con sadismo por J. Canady y M. Todd, empapado de un ambiente malsano y de las espeluznantes voces manipuladas escupiendo el pensamiento enfermo de Kemper: “What I wanted to see was the death, and I wanted to see the triumph, the exultation over death. It was like eating, or a narcotic, something that drove me more and more and more”.


miércoles, 5 de diciembre de 2007

THE GREY WOLVES - CATHOLIC PRIESTS FUCK CHILDREN




THE GREY WOLVES - Catholic Priests Fuck Children [cd-r]
(Open Wound, 2001)


De explícito y tajante título, "Catholic Priests Fuck Children" fue publicado originalmente en 1996 por el sello alemán Praxis Dr. Bearmann, aunque cinco años después sería reeditado en cd-r via Open Wound, sello especializado en música noise e industrial puesto en marcha por Trevor Ward, cincuenta por ciento de The Grey Wolves. Pioneros de lo que se denominó 'death-industrial', primero en Reino Unido y más tarde en toda Europa, en "Catholic Priests Fuck Children" tenemos un ejemplo más de música oscura, áspera y desasosegante. Portadores de un sólido mensaje difundido a través de sus polémicos discos y manifiestos, The Grey Wolves sacaron de sus entrañas una nube tóxica de ruido industrial desesperanzado, pesimista y angustioso. Un paisaje apocalíptico e incómodo perfectamente retratado a través de su particular sonido. Sonido gris y disonante, a veces repetitivo y a veces camaleónico, pero siempre apabullante.



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