miércoles, 6 de junio de 2007

MARC BEHRENS & PAULO RAPOSO - HADES




MARC BEHRENS & PAULO RAPOSO - Hades
(and/OAR, 2006)

Tras haber escuchado recientemente cuatro de los cinco últimos discos editados por el sello estadounidense and/OAR, puedo afirmar sin temor a equivocarme que en la actualidad es uno de los sellos más interesantes en el ámbito de la música experimental y la grabación de campo. Su referencia número veinticinco y último lanzamiento hasta el momento es esta colaboración entre el alemán Marc Behrens y el portugués Paulo Raposo, respetados artistas sonoros y copropietarios a su vez del sello Sirr Records. No es éste sin embargo el primer fruto de su encuentro, ya que en 2004 editaron “Further Consequencies of Reinterpretation”, disco aclamado por la crítica relacionada y notablemente distinto a “Hades”, ya que aquel profundizaba de forma abstracta en la música experimental microtonal. Más tarde volverían a unir fuerzas para sacar otro disco conjunto: “Product 04”, editado en Cronica Electronica, al igual que el anterior.

El disco que nos ocupa representa un nuevo y desafiante paso en la carrera del dúo Behrens-Raposo y un álbum de considerable envergadura dentro de lo que se viene denominando arte sonoro contemporáneo. “Hades” es el resultado de la combinación de nítidas grabaciones de campo sin manipular con sonidos procesados en el estudio. El material sonoro utilizado fue grabado durante 2001-2005 en las localidades de Cais do Sodré (Lisboa), Trafaria y Cacilhas, en los muelles y ferrys que operan de un lado a otro del río Tajo. Inicialmente Behrens y Raposo recogieron el sonido y trabajaron con él independientemente, aunque después pasarían a realizar grabaciones específicas y a componer las piezas sonoras de forma conjunta, durante 2003-2006.

Como resultado, cuatro son las composiciones que constituyen “Hades” (aunque en la hoja interior figuran cinco, el tema homónimo no existe “físicamente”) a lo largo de casi una hora, en la que tienen cabida un gran abanico de recursos sonoros: fonografía, ruidos diversos, inquietantes atmósferas, drones, silencio, música concreta, etc. Estructuralmente, el disco está vertebrado en dos pistas de pequeña duración intercaladas con otras dos que superan los veinte minutos. “Gate (I)” se abre con un breve silencio que pronto es roto por un moderado pero denso drone. Sonidos grabados y una intermitente y tenue percusión se van añadiendo mientras el drone subyacente crece en intensidad para luego desaparecer casi por completo, y dejar únicamente el ruido de motores, maquinaria, etc. Poco a poco el grave drone recupera protagonismo e intensidad sincrónicamente con el ruido generado por el motor de los barcos. Es entonces cuando todo cesa bruscamente y aparece el suave sonido del oleaje generado al paso del barco, que enlaza de forma tranquila y silenciosa con “Crossing Into”: finos silbidos y suaves sonidos yendo y viniendo, yuxtapuestos con largos silencios que proporcionan una tranquilizadora sensación de calma y quietud. Sonidos casi imperceptibles se solapan con pequeños tonos graves, lejanas resonancias o golpes retumbando, que se van espaciando y cediendo intensidad hasta diluirse finalmente en un largo silencio. “Gate (II)” es la pieza más breve y a su vez la que mejor representa los sonidos originales grabados en los barcos: golpes, chirridos, maquinaria funcionando, ruido de gente, fricción de materiales en la cubierta y crujidos del casco se suceden y superponen sobre un discreto pero grave drone, que va decreciendo paulatinamente hasta desaparecer. “Crossing Out Of”, la última pista y también la más larga, se inicia con un oscuro y sobrecogedor drone, que se extiende inmutable durante minutos generando una creciente sensación de tensión e incertidumbre. Sonidos aleatorios van sucediéndose sobre él, a medida que aumenta la intensidad del zumbido y éste alcanza su clímax, momento en que todo el sonido desaparece en seco. A partir de ahí, con el silencio como absoluto denominador común, van salpicándolo sonidos casi inaudibles, aves, murmullos, golpes retumbando, livianos drones que aparecen puntualmente y otros no identificables. Todos desaparecen poco a poco, quedando únicamente el rastro del incesante ruido mecánico de los motores y el eterno vaivén del oleaje contra el ferry que atraviesa el agua. Un reposado y cadencioso final de trayecto para un viaje increíblemente heterogéneo. “Hades”, en la mitología griega dios del inframundo y el infierno, da su nombre a esta fabulosa colaboración, pero la sensación que deja este disco dista muchísimo de llevarte a él. Lo extraordinario de “Hades” no es su habilidad para combinar diferentes registros con total armonía y naturalidad, sino su capacidad de transformar la escucha en una oportunidad única de explorar los sonidos bajo su entorno y significado original.


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3 comentarios:

Little Turtle dijo...

Hace mucho que no le echo un vistazo al catalogo de and/OAR. Lo de Ozu, como lo de Tarkovski, también tiene buena pinta.

Por cierto Raposo estuvo por aquí hace un mes en el ciclo que organizo Andres para La Casa Encendida.

Engrudo dijo...

Lástima que lo de Raposo cayese en domingo. Oí decir que estuvo bastante bien.

Lo que dices de Tarkovski no lo he escuchado, y el de Ozu aún no ha salido, aunque no descarto hacer un nuevo pedido. Me gusta mucho cómo presentan los cd's.

Ah, y trata de conseguir "Scenery Of The Border" de Kiyoshi Mizutani, también en and/OAR. Es fantástico.

suso dijo...

JESUSITOS2000, el regreso

http://jesusitos2000.blogspot.com/2007/06/jesusitos2000-el-regreso.html