martes, 19 de agosto de 2008

AJAXFREE VS. SLAYER - NECROPHILIAC

AJAXFREE vs SLAYER - Necrophiliac
(autoeditado, 2005)

AjaxFree es Fabio Augusto Pires, un brasileño de Sao Paulo que se dedica a crear música noise experimental en diferentes vertientes. Y Slayer... Bueno, quien a estas alturas no haya escuchado al menos un disco suyo es que sencillamente no tiene ni idea de por dónde van los tiros. Aunque ya lo quisiéramos muchos, 'Necrophiliac' no es un álbum compartido entre ambas bandas, sino un disco firmado únicamente por AjaxFree. O quizá sería más correcto decirlo del modo contrario, puesto que lo que encontramos aquí son fragmentos de canciones originales de Slayer sampleadas, remezcladas, deconstruidas o directamente desfiguradas por la manipulación digital a la que las somete el ruidista brasileño. Por establecer una analogía cercana, 'Necrophiliac' vendría a ser algo similar a lo que ya hiciera (con éxito) Bong-Ra en clave jungle-hardcore-gabba en sus eps 'Grindkrusher' y 'Sick Sick Sick', aunque si aquel se inspiraba fundamentalmente en el sonido de las primeras bandas de Earache (que pasaba por su batidora personal), AjaxFree se centra única y exclusivamente en los temas de Araya y compañía, acercándolos a sus ruidosos dominios. 'Necrophiliac' es el punto donde confluyen violentamente las inconfundibles guitarras de Kerry King y Jeff Hanneman con los zumbidos, el ruido estático y el error digital. En ocasiones las piezas originales son claramente reconocibles y la manipulación es poco significativa: la suma de las partes -bien diferenciadas- más que el resultado de masticar, tragar y vomitar un engendro a medio camino entre el thrash metal y el noise digital. Por contra, otras canciones sí son deformadas en mayor medida y, aunque mantienen a duras penas su identidad, acaban convirtiéndose en marañas sonoras donde la guitarra y la máquina conviven de forma simultánea en un ruidoso tira y afloja. No obstante, quién me iba a decir que acabaría echando en falta esos violentos y ásperos torrentes de feedback que tan brutalmente ofrecen a diestro y siniestro gente como Skin Crime o The Rita. AjaxFree prefiere decantarse por otra alternativa y 'Necrophiliac', aunque podría ser más agresivo y compacto, es lo suficientemente resultón y divertido como para que seguidores de Slayer, del "noise-y-algo-más" o simples curiosos disfruten sin complejos de sus diecisiete minutos.

AjaxFree vs Slayer "Necrophiliac" (33 Mb)

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sábado, 16 de agosto de 2008

TUPOLEV - MEMORIES OF BJÖRN BOLSSEN

TUPOLEV - Memories Of Björn Bolssen (valeot_002)
(Valeot, 2008)

En su día escribía en estas líneas acerca de 'Valeot', disco de debut de Alexandr Vatagin, un joven músico vienés que descubrí casualmente gracias al netlabel sueco Mirakelmusik. Tras buscar algo de información, resultó que además de componer para su proyecto personal también formaba parte del grupo Tupolev, que para entonces también había visto publicado su primer disco online a través del estupendo netlabel alemán 12rec. (que, por cierto, se encuentra actualmente celebrando su referencia nº 50, un fenomenal recopilatorio con temas de gran parte de sus artistas, y que puede descargarse gratuitamente y/o adquirirse en un estupendo formato digipack). Pero de aquel primer disco ya han pasado más de tres años y bastantes conciertos por centroeuropa, lo que significa que entre los Tupolev de ahora y los de aquel debut existe un gran salto cualitativo que se refleja en parte en su segundo disco, 'Memories Of Björn Bolssen'.

Por otra parte, el propio Vatagin ha puesto en marcha Valeot Records, un sello con el que dar salida tanto a sus discos y a los de Tupolev como a los de bandas amigas, y ha sido lo bastante amable y gentil como para enviarme sus dos primeras referencias (thanks, Alex!).
Tupolev está formado por Peter Holy (piano y voces), Lukas Scholler (electrónica), Paul Mohavedi (batería y guitarra) y Alexandr Vatagin (bajo y violonchello), y durante la grabación del disco han contado con la participación adicional de algún otro músico invitado (guitarras, batería, violonchello o clarinete). En lo puramente musical, este segundo disco continúa la dirección marcada por el primero, con la salvedad de que aquí es de apreciar no sólo un incremento en la capacidad interpretativa de los músicos, sino también una mayor orientación de su sonido hacia unos territorios determinados. La música de Tupolev es lenta y contemplativa, discurre con parsimonia y sin ninguna prisa, dejando largos silencios y mucho espacio. A medio camino entre el jazz, la música clásica, la improvisación y la cinemática, esas diferentes corrientes se dan la mano con frecuencia, y otras tantas avanzan por separado. Así, "Rnd2" ejemplifica la conjunción de ritmos jazz con esos retazos improvisados, donde piano, batería, violonchelo y guitarra confluyen en (a)sincronía, a veces casi sin tocarse, en una pieza pausada, casi anárquica pero hermosa. O en "Nothing's Gonna Happen", jazzy y muy desnuda, donde el cálido sonido del violonchelo abraza y arropa al solitario piano, elemento central a lo largo de casi todo el disco. Sin embargo, ambas piezas acusan quizá la misma carencia: la incapacidad para alcanzar nunca un punto culminante, el clímax de la canción. La música aparece, crece la tensión, pero nunca termina por estallar, sino que se apacigua o se va difuminando hasta desaparecer.

En otros casos, los cortes presentan un enfoque más clásico, como la extraña y por momentos vacía "A Scale Of Gaps", o el caso de "Mohavedi", una preciosa composición de cadencia muy tranquila y apacible, que invita al desahogo y la despreocupación y que parece exclusivamente orientada a que nos dejemos llevar mecidos por la música. Finalmente, destacar "Garlic" como una de las composiciones más acertadas y con un desarrollo más satisfactorio. Sin la intervención del piano, es quizás la más minimalista y emotiva de todo el disco. Con la magnífica aportación al violonchelo de Arnold Haberl, arreglos de clarinete y un sutil acompañamiento electrónico, "Garlic" es melancólica, delicada y muy hermosa. Una muestra definitiva del gran potencial que tiene esta banda. 'Memories Of Björn Bolssen' es un segundo disco notable. Donde su ep homónimo pecaba a veces de inocencia y algo de amateurismo, éste muestra a un conjunto de músicos mejor compenetrados y con una propuesta más firme. Se le puede achacar, como decía antes, cierta falta de concreción en algunos temas, que pierden efectividad debido a ese transcurrir disperso y en ocasiones poco centrado. Una mayor concisión en el hilo estructural de las canciones y quizá un piano menos "desperdigado" redundarían en beneficio de composiciones más sólidas, que soporten mejor la prueba del tiempo. Una vez solventen esos pequeños detalles, no sólo serán capaces de crear piezas melancólicas y emocionantes como éstas, sino que con toda seguridad serán también memorables.


Tupolev, Cafe Prueckel, Viena (enero 2008)


myspace
tupolev
valeot records
12rec.


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lunes, 11 de agosto de 2008

BLUE SABBATH BLACK CHEER - BORRE FEN

BLUE SABBATH BLACK CHEER - Borre Fen 12'' (TPALP 001)
(What We Do Is Secret, 2007)

Magnífico descubrimiento estos Blue Sabbath Black Cheer. Por supuesto, y pese a lo que tan peculiar nombre pueda sugerir, aquí no hay ni rastro de rock, heavy o similares. El contenido de este disco es mucho más oscuro y trastornado que todo eso. Blue Sabbath Black Cheer es un dúo procedente de Seattle formado por Wm. Rage (Enterruption Records) y Stan Reed (Broken Penis Orchestra, Plethora), los cuales no conozco de nada y de cuyos anteriores proyectos no tengo referencia alguna. Desde luego, BSBC parece encontrarse en un estado de efervescente creatividad a juzgar por la ingente cantidad de trabajos publicados desde comienzos de 2006. En 'Borre Fen' participan también Levi Berner y Jeff Stentorian, manipulando casetes y sumando sus voces a las de Reed y Wm.Rage, que a su vez se encargan de guitarra, cintas y demás cacharrería para generar ruido. Y se puede decir que en los escasos doce minutos que dura la cara de este vinilo -el archivo de audio en mi caso- han cumplido más que meritoriamente con ese propósito.

No obstante, 'Borre Fen' comienza con esa angustiosa calma de la que sabemos a ciencia cierta que no durará mucho. La atmósfera de una película trasladada a un disco. El ambiente distante y tenebroso y otros ruidos ligeros pero inquietantes se adentran tímidamente desde la penumbra sonora, análogamente al tratamiento habitual que el cine de terror otorga al preámbulo inicial de previsible -y horrible- desenlace. Aquí la angustia se construye a base de un oscuro y semioculto zumbido subterráneo, chirridos de origen incierto y lo que parecen voces humanas, chillidos y ruido de maquinaria u objetos. A medida que la amalgama sonora va aglutinando diferentes orígenes, la intensidad crece lenta pero inexorablemente; queda ya poco para la macabra explosión: la repentina pero esperada erupción de un monstruoso zumbido amorfo aplasta todo lo anterior para imponer la masa de horroroso feedback que va engulléndolo todo de forma devastadora. Sólo cuando pensamos que la brutalidad ha alcanzado su clímax aparecen unas horribles voces, gritos desgarrados hasta lo inhumano, escalofriantes e ininteligibles, que se mezclan con la maligna y demencial bola de ruido en una orgía de brutalidad y desesperación. Un terrorífico y truculento descenso al infierno auditivo que a duras penas se expresa con palabras. No exagero: basta oír esos apocalípticos últimos minutos de horror para experimentar la desgarradora y asfixiante sensación de tormento y desasosiego que transmite 'Borre Fen'. Una verdadera demostración de brutalidad y expresionismo que sitúa desde ya a Blue Sabbath Black Cheer como una de las bandas noise actuales más interesantes.


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domingo, 10 de agosto de 2008

CROWD DETERRENT & CREEPOUT - SOSF WORLDWIDE VOL.1

CROWD DETERRENT vs CREEPOUT - SOSF Worlwide Vol.1 (HA 002)
(Hard Ass, 2007)

Crowd Deterrent son una banda original de Youngstown (Ohio) y Creepout proceden de Tokyo. Ambos grupos me son completamente ajenos y la única referencia que tengo de ellos es que los dos han participado en el disco tributo a Integrity que Escapist Records publicó a principios de 2007. Con esas referencias uno ya se puede hacer una ligera idea de por dónde van a ir los tiros. Para situar a Crowd Deterrent, quizás ayude conocer el hecho de que su deprimida ciudad natal registre una elevada tasa de crimen y una pobre economía, así como una escasa tradición musical y una endogámica y a menudo violenta escena local (más detalles en Youngstown Hardcore). Factores que justificarían esa autenticidad y mala leche. Al parecer Crowd Deterrent son la banda más emblemática de su ciudad (llevan en activo desde 1997) y a tenor de lo mostrado en estos siete temas en su día los conciertos allí debieron ser demenciales. Hardcore simple y directo con mucha mala baba, violento y extremadamente agresivo. Situados en algún lugar entre Slapshot, One Life Crew y Madball, su sonido es callejero, rabioso y sus letras tratan los tópicos habituales de las calles de la ciudad. Hardcore sucio y al grano, con partes más lentas y pesadas ("Live For Revenge" suena a una mezcla perfecta de Terror y los primeros Hatebreed) y otras para corear, que suenan a casi himnos ("Local Bastards"). Trece minutos que saben a gloria y que dejan con ganas de mucho más.

Creepout vienen de Japón pero perfectamente podrían ser de Cleveland. Hardcore furioso, pesado y algo más metálico que el de sus compañeros. Su sonido podría ser un cruce entre el de bandas míticas de Cleveland como Integrity y Ringworm con el de Blood For Blood ("Can't Tell No One" es calcado a estos últimos). Medios tiempos pesados, doble bombo, guitarras metalizadas, coros y voces cazalleras y, por si fuera poco, Dwid se encarga del diseño artístico. Con todo, su parte del disco está perfectamente ejecutada y es igual de disfrutable que la de Crowd Deterrement.
En resumen, dos nuevas bandas (para mí, al menos) de hardcore en mayúsculas y filosofía d.i.y. a las que seguir de cerca a partir de ahora. Por lo pronto, para este verano Hard-Ass (sello de gente de Crowd Deterrement) tiene en preparación un cd discografía de Creepout, otro con temas inéditos, rarezas y demos de Crowd Deterrement y un split entre estos últimos y la banda japonesa Numb, y alguna otra cosa. Parece que, después de todo, habrá que prestar más atención a lo que salga de las sucias calles de Youngstown.

Crowd Deterrement -myspace-
Creepout -myspace-

① ②

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martes, 5 de agosto de 2008

FINAL FIGHT - UNDER ATTACK

FINAL FIGHT - Under Attack (SO 011)
(Straight On, 2005)

Me enteré de la existencia de este grupo leyendo un blog en el que se escribía acerca de bandas olvidadas o injustamente ignoradas. En ese blog alguien describía 'Under Attack' como uno de los mejores discos de hardcore-punk de los últimos años pero también uno de los menos reconocidos. No podía llevar más razón.
Final Fight son cinco amigos de Los Angeles que un buen día decidieron formar una banda como mero entretenimiento, con el único objetivo de pasarlo bien y tocar por ahí. Después de una pequeña demo (Step Off Records, 2003), tan escasas pretensiones dieron lugar a uno de los mejores y más disfrutables discos de hardcore que he escuchado en bastante tiempo. 'Under Attack' es un furioso latigazo de old school hardcore de los 90, rápido, potente, melódico y desgarrado, donde no caben la repetición de esquemas ni la linealidad. Con un promedio de tan solo un minuto y quince segundos, sus doce canciones registran gran variedad y personalidad para tratarse de un género tan manoseado como éste. Podría decirse que Final Fight se encuentran a medio camino de bandas clásicas como In My Eyes o Floorpunch por un lado, y de otras más modernas como Comeback Kid, Betrayed o Have Heart por el otro. Si a eso le añadimos grandes dosis de imaginación y unas letras tan brillantes como pesimistas (no hay más que leer "It's In The Blood" o "When Words Go Unchallenged"), el resultado es un álbum agresivo, enormemente disfrutable y apasionado, firmado por una banda joven y honesta que pasa completamente del hardcore y sus clichés para centrarse en la música y gritar contra el adocenamiento y el pensamiento uniforme. Como dije al principio, sumamente recomendable.

(La versión en vinilo de 'Under Attack' está disponible en Fields Of Hope Records. Además, Final Fight han publicado un split con Life Long Tragedy y dentro de poco saldrá a la luz su segundo disco a través de Deathwish Inc.)


myspace

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jueves, 31 de julio de 2008

BUTCHER ABC - BUTCHERED FEAST OF BEING

BUTCHER ABC - Butchered Feast Of Being
(Obliteration, 2006)

Un par de entradas atrás escribía sobre el espectacular último disco de ese gran descubrimiento nipón llamado Birushanah. Hoy le toca el turno a sus compatriotas Butcher ABC, goregrinders chiflados procedentes de Tokyo y con gente de C.S.S.O. en su formación. No es que sean unos desconocidos por estos lares -había visto hace tiempo su actuación en el Obscene Extreme Fest- pero son ya algunos años los que llevo viendo circular este nombre y hasta ahora no había escuchado nada suyo. Se supone que 'Butchered Feast Of Being' es su segundo ep si no contamos con un buen puñado de demos y los obligatorios discos compartidos (con Paracoccidiomicosisproctitissarcomucosis (!) , Death Smell y el más reciente con los alemanes Dead) y, como su predecesor, está editado por su propio sello, Obliteration Records. A pesar de estas referencias, afortunadamente Butcher ABC no son lo que se dice una banda de goregrind estándar. Y es que aunque tienen ese grotesco tufo a vísceras, vómito y porquería, no dan de lado a esa querencia por el death metal de viejo cuño, característica que me ha hecho rescatarles de la quema. Así pues, death-goregrind espeso y grotesco, con gruesas guitarras que suenan como motosierras, incansable batería de lata y un vocalista con una voz que de gutural es sobrehumana (gruñidos, gárgaras, etc. incluidos). En cuanto a las letras -ininteligibles como es obvio- la temática habitual: muerte, masacre, mutilaciones, vísceras y descomposición.

'Butchered Feast Of Being' es un disco oído mil veces con anterioridad, pero lo suficientemente machacón y aberrado como para escucharlo una vez más. Para redondear la jugada, se marcan una versión gordísima de la banda death Divine Eve e incluyen cuatro temas más como bonus. Temas que en realidad son las versiones sin masterizar de las anteriores y que curiosamente suenan más sucias y potentes si cabe. Otro brillante Ep que añadir al depósito de sanguinolentos despojos que es su discografía.

myspace

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sábado, 26 de julio de 2008

OAKEATER - INTRUSION

OAKEATER - Intrusion (nihil42)
(Nihilist, 2006)

Toda la información que he podido obtener sobre Oakeater es que son un trio de Chicago, formado por gente de otras bandas de la misma ciudad (Panicsville, Coughs y Bret Gand Is Dead). El hecho de que "Intrusion" esté editado por el sello Nihilist es la única razón que me empujó a buscar y escuchar esta cinta (que aún puede encontrarse en ebay). Y bueno, puede decirse que el sonido de Oakeater no es el que encontramos habitualmente en las referencias del sello de Andy Ortmann. Apartado del ruidismo bizarro y del corta-pega esquizofrénico de algunos de sus compañeros de sello, "Intrusion" es una inquietante combinación de black ambient deformado, drones fantasmagóricos y ciertas reminiscencias industrialoides. No es que sea algo especialmente original, aunque sí puede decirse que el disco transmite una sensación de oscuridad y desasosiego bastante intensa a base de recrear un ambiente depresivo y tétrico que logra removerte el cuerpo.

El disco está dividido en dos composiciones de 18 minutos cada una. 'First Intrusion' comienza de forma lenta y bastante silenciosa y se desarrolla con extrema lentitud. Golpes indeterminados resonando de fondo y otros ruidos extraños (¿hélices?) se solapan con zumbidos subterráneos, lejanos e intermitentes. Aunque hacia el final tienen lugar varias explosiones repentinas de ruido y alaridos ultradistorsionados, la tónica general es austera y minimalista, aunque con un sonido netamente tenebroso. 'Second Intrusion' mantiene esas coordenadas, aunque el ambiente se torna aún más desapacible y deshumanizado. Haciendo uso de campanas y el sonido reverberante de éstas, se genera un manto sonoro continuo, que a veces sisea y otras simple y llanamente estremece. "Intrusion" es un álbum inquietante y efectivo, aunque algo repetitivo por momentos. Su sonido puede llegar a exasperar a causa de su inmovilismo y su escasa capacidad de sorpresa. Por lo demás, es un sólido primer trabajo y deja entrever buenas maneras de cara a posteriores entregas. Su primer disco largo ya ha sido publicado por Nihilist y pronto deberían ver la luz un split con Yellow Swans y alguna otra cosilla más.


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miércoles, 16 de julio de 2008

SUB POP 20º ANIVERSARIO





El mítico sello de Seattle cumplió 20 años -se dice pronto- hace unos días. A las recientes reediciones que han publicado últimamente con motivo de tan señalada fecha (ver Superfuzz Bigmuff: Deluxe Edition de Mudhoney) se añadió el pasado fin de semana una celebración por todo lo alto a la que tan sólo un puñado de afortunados tuvieron la suerte de poder asistir. En tal evento fue posible presenciar en un sólo fin de semana las actuaciones de algunos de los grupos más emblemáticos de la escudería Sub Pop y de otros muchos que representan orgullosamente la actualidad de uno de los sellos más legendarios del rock independiente. Sello al que se le atribuye la autoría y paternidad de ese invento archiconocido pero que jamás existió llamado "grunge".

Sea como fuere, a lo largo de los días 12 y 13 de julio tuvo lugar en Redmond, Washington el Sub Pop 20 Festival, en el que se sucedieron las actuaciones de Mudhoney, Seaweed, Eric's Trip, Comets On Fire, Low, Green River, Wolf Parade, Red Red Meat, Kinski, Grand Archives, Iron & Wine y muchas más (ver fotos aquí). Un cartel fantástico para festejar con euforia ese vigésimo cumpleaños. Desde aquí, tan lejos de todo eso, manifestar cierta envidia sana y desearle otros veinte fructíferos años (¿quizás demasiados?) a un sello de cuya discografía tan sólo conozco una pequeña parte -imprescindible- , pero que ha desempeñado un papel fundamental a la hora de situar el rock independiente americano en el saludable status que ahora posee. Así pues, larga vida a Sub Pop.


PD: A propósito de este remarcable acontecimiento, en Pitchfork han elaborado una pequeña lista con veinte discos publicados por Sub Pop, tanto antiguos como recientes, que de algún modo u otro han desempeñado un papel importante no sólo dentro de la discografía del sello, sino también dentro de su género y, por extensión, en el rock de su tiempo.

Estos son algunos de los álbumes escogidos en esa lista:

Afghan Whigs - Congregation (1991)
Beat Happening - You Turn Me On (1992)
Codeine - Frigid Stars (1990)
Earth - Earth 2 (1993)
Fastbacks -Zücker (1993) ( pw: borninthebasement.net )
Green River - Rehab Doll / Dry As A Bone Ep (1990)
Nirvana - Bleach (1989)
Red Red Meat - Bunny Gets Paid (1995) (pw: engrudo)
Sebadoh - Bakesale (1994)
Six Finger Satellite - The Pigeon Is The Most Popular Bird (1993)
Sunny Day Real State - Diary (1994)
The Vaselines - The Way Of The Vaselines (1992)
Velocity Girl - ¡Simpatico! (1994)

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domingo, 13 de julio de 2008

BIRUSHANAH - AKAI YAMI

BIRUSHANAH - Akai Yami (lp-119)
(Level Plane, 2008)

Como era de esperar, tenían que ser los malditos japoneses quienes vinieran a arrearle una certera patada a la escena doom internacional. Una escena, dicho sea de paso, que ya comenzaba a mostrar los primeros síntomas de adocenamiento y autocomplacencia, y que en los últimos años se ha desvelado como una estupenda lanzadera de la que han salido numerosas y originales propuestas en lo que a música extrema se refiere. Birushanah se confirman ahora como la enésima banda japonesa que llega para revolucionar el panorama musical del momento.
El grupo se forma en 2002 y ese mismo año ve la luz su primer disco ("Touta"), publicado por S.M.D. Records, y que aún no he tenido la ocasión de escuchar, aunque lo haré pronto. Posteriormente, se producirían cambios en la formación, entrando el bajista de Corrupted y abandonando los dos miembros de la banda australiana Dad They Broke Me, que habían tomado parte en la grabación del primer álbum. Es en abril de este mismo año cuando sale a la calle su primer disco largo, "Akai Yami".

Entonces, ¿qué tiene de novedoso este álbum que justifique el primer párrafo de esta reseña?
El hecho de que fusionen con éxito el sludge y el doom con la música tradicional japonesa tiene que ver con eso, ya que les convierte en una banda bizarra y poco convencional dentro de la escena metálica. Esa combinación, que escrita sobre el papel resulta atractiva, se convierte en aplastante y excitante cuando se reproduce en disco compacto. "Akai Yami" son sólo tres canciones, pero como mandan los cánones del doom, dos de ellas duran 18 y 20 minutos. La pista restante, 'Jyodo', es una pequeña introducción de poco más de 2 minutos de música folclórica ambiental nipona. El segundo tema, homónimo, se abre también de la misma manera, usando elementos tradicionales (percusión, cuerda, voces) de forma pausada y sostenida. Sin embargo, transcurridos cinco minutos, se produce la erupción espontánea de la demoledora percusión, que pronto se adueña del espacio a base de machacar una y otra vez esos permanentes ritmos perturbados. Baste para ilustrar este sonido pesado y machacón el hecho de que en "Akai Yami" suena guitarra, no un bajo sino dos y tres (!) baterías tocando a la vez, además de los desgarrados alaridos vocales. Teniendo esto en mente, uno puede llegar a formarse en la cabeza una ligera idea de la magnitud de tan apabullante despliegue. Por supuesto, dentro de esta pesada masa de sludge/doom es la percusión la que se apodera del rol protagonista, relegando a los demás instrumentos el papel de engrosar más aún el sonido. "Kairai" no difiere demasiado y sigue esa línea de doom desquiciado y tribal, desesperadamente pesado y bizarro. Los cambios de ritmo se suceden de forma continua igual que lo hacían en en la pista anterior, y tanto batería como percusionistas alteran constantemente la estructura, la velocidad y la frecuencia, mientras la voz escupe agónicos alaridos en japonés. Los momentos más densos y pesados se suceden exitosamente con otros de atmósfera más distendida dominados por instrumentos acústicos o incluso por el llanto de un bebé.

En conjunto, "Akai Yami" es extraordinario por varias razones. Por un lado, es enormemente heterogéneo y fluye con asombrosa facilidad. Sus dos pistas son largas pero muy dinámicas y cambiantes, repletas de giros y cambios bruscos de velocidad e intensidad, llevándoles de pasajes repetitivos o pausados a otros caóticos y desquiciados. Virtud que les separa de multitud de bandas doom, frecuentemente espartanas y muy proclives al adormecimiento. Por otra parte, su baza más importante, la fusión coherente y acertada del metal más pesado y denso con rasgos característicos del folclore y la música tradicional japonesa, que añade de forma natural la inclusión de extraños instrumentos autóctonos. En suma, una serie de cualidades que dan como resultado una muy recomendable propuesta musical: pesada y brutal, camaleónica y caótica, y ciertamente novedosa.

Por ahí ya andan calificando a "Akai Yami" como uno de los mejores discos de metal del 2008 y desde luego no andan desencaminados. Por crudeza, salvajismo y originalidad sería justo vencedor de esa imaginaria competición.


myspace

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sábado, 5 de julio de 2008

MOUTHUS - THE LONG SALT

MOUTHUS - The Long Salt (imprec-082)
(Important, 2006)

Que en Nueva York haya una inmensa y subterránea escena musical, un bullicioso hervidero de arriesgadas propuestas que se renueva de tanto en tanto, es el motivo -y la consecuencia lógica- de que aparezcan discos como éste: bizarros, difíciles y a la postre excitantes. El resultado de concentrar en el mismo punto geográfico un puñado de bandas que no tienen remilgos a la hora de llevar la música un paso más allá de donde se encuentra hasta el momento. Formaciones tales como Excepter, Sightings, Black Dice o Gang Gang Dance.
Mouthus, por su parte, son un dúo procedente de Brooklyn y lo forman Nate Nelson (batería) y Brian Sullivan (guitarra). Al parecer, han venido editando multitud de trabajos desde 2002 en diferentes formatos, y han colaborado con gente como Double Leopards, Axolotl, Sunroof!, Cousins Of Reggae o Yellow Swans. Según su propia página web, a día de hoy son ya diez trabajos completos los que figuran en el haber de estos dos alborotadores, eso sin contar los mencionados splits y algún que otro cd-r.

Si no calculo mal, "The Long Salt" es su sexto trabajo, aunque no representa grandes variaciones respecto al resto de su discografía anterior. Lo que encontramos en él no es más que la visión extremadamente personal que Mouthus tienen del rock y que les ha ayudado a forjarse un sonido característico. O lo que es lo mismo, una vuelta de tuerca más a ese avant-noise-rock crudo y peculiar. Siguiendo la estela marcada por Wolf Eyes o Hair Police, Mouthus desfiguran las convenciones del rock, lo deconstruyen y escupen una amalgama incómoda, ruidosa y personal. "Trains Again" es la breve introducción que marca el inicio y también la dinámica del disco, utilizando baterías repetitivas, guitarras difícilmente reconocibles y ruido sacado del chatarrero, empaquetado de manera anárquica y libre. "The Burns Of Them" es una larga sucesión de tableteos, percusión débil, ruidos y voces distorsionadas. Ritmo recurrente que evoluciona en una especie de noise-rock psicodélico y fantasmagórico, a medida que la batería metronómica se hace más y más patente y los alaridos irreconocibles toman mayor protagonismo. Sucede igual en "What Knife Say", donde las voces ininteligibles y desquiciadas se vierten continuamente sobre una atmósfera post-industrial asfixiante: el sonido oscuro de golpes y chirridos, el ruido continuo que parece sacado de un motor viejo y el patrón repetitivo y obsesivo de la batería configuran una pieza oscura y monstruosa.
Sin embargo, en "Ghetto Stairs" -y pese a no alejarse de las coordenadas ruidosas y percusivas- Mouthus se aproximan a su versión más "accesible", recreando lo más parecido a una melodía descacharrada que estos dos son capaces de hacer, y que por supuesto queda casi sepultada por el disonante estruendo de batería, guitarra, ruido y voces.
Finalmente, "WL" cierra "The Long Salt" como una demenciada catarsis del ruido, donde la batería entrecortada y repetitiva va martilleando más y más nuestros oídos, un zumbido se arrastra torpe y asincrónicamente y las de por sí deformadas voces se vuelven (más) desquiciadas e irreconocibles. Un frenesí enloquecido y apoteósico que resume a la perfección el embrutecido tono del álbum. Un álbum sin duda difícil y a veces hasta asfixiante, en parte por los patrones repetitivos y en parte por esa sucia fusión de guitarra, batería y ruido destartalado. Por supuesto, destacar especialmente el peculiar uso que hacen de esas voces aberradas hasta el absurdo, que no hacen más que acrecentar el ambiente lúgubre, decadente y trastornado que de por sí tienen sus canciones.

Seguramente habrá quien vea aquí una tomadura de pelo o no vea por dónde meterle mano. Es la de Mouthus una propuesta extraña y ciertamente inaccesible, y uno tiene que poner de su parte. Cuesta capturar el sentido, pero una vez lo has logrado, escuchar "The Long Salt" resulta una experiencia desafíante que ofrece gran recompensa.


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